El sistema educativo argentino atraviesa una reducción en la ejecución de fondos destinados a programas clave durante 2024, según datos oficiales. El Gobierno nacional implementó un sistema de control en escuelas tras el paro docente, mientras las universidades nacionales mantienen medidas de fuerza por el presupuesto.
El sistema educativo argentino presenta una disminución en la ejecución presupuestaria de diversos programas durante el año 2024, según datos oficiales. El Ministerio de Capital Humano, que reemplazó al Ministerio de Educación desde el 10 de diciembre de 2023, registra una ejecución baja en varias áreas.
El plan de alfabetización para este año se redujo a un tercio del presupuesto del año anterior, y su ejecución alcanzó el 38%. Los programas de gestión y asignación de becas estudiantiles y las acciones de formación docente también presentan reducciones presupuestarias y baja ejecución. El programa de comedores escolares mantuvo su presupuesto, pero solo se invirtió el 28% hasta la fecha.
El programa de terminalidad educativa de jóvenes y adolescentes no ha sido modificado en su asignación, pero no registra ejecución de fondos. El fortalecimiento de la Educación Sexual Integral tampoco ha comenzado a utilizar sus fondos. La partida destinada al Consejo Federal de Educación es una excepción, con un monto devengado que supera casi el triple de su asignación original.
Ante el paro docente reciente, el Ministerio de Capital Humano implementó un sistema de control en las escuelas de todo el país, fundamentado en la consideración de la educación como servicio esencial. Esta clasificación exige que al menos el 60% de los educandos reciba clases. En varias provincias, instituciones educativas permanecieron cerradas sin actividad. La penalización por incumplimiento es de difícil aplicación, ya que la educación es responsabilidad de los gobiernos provinciales, y la medida se contrapone con el derecho a la huelga docente.
En el ámbito universitario, el Consejo de Rectores de Universidades Nacionales convocó a un paro activo y movilización en reclamo del presupuesto universitario. La ley que asegura el presupuesto de las universidades nacionales continúa sin ser cumplida por el Gobierno nacional, según declaraciones de los rectores. La convocatoria busca reunir a docentes, no docentes, estudiantes, familiares y otras personas que apoyan la sostenibilidad de las universidades públicas.
