La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza registró menos aprehensiones en julio, mientras el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas encadenó tres meses consecutivos de récord en detenciones a nivel nacional. Las deportaciones se mantuvieron estables.
Los arrestos migratorios de Estados Unidos avanzan en dos direcciones opuestas. La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) registró menos aprehensiones de la Patrulla Fronteriza en julio, mientras el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) encadenó máximos mensuales a nivel nacional.
Detenciones de la CBP: cuántas registró la Patrulla Fronteriza en julio
Según informó la CBP en su balance oficial de julio, la Patrulla Fronteriza registró 9295 aprehensiones a lo largo del límite suroeste, un 6% menos que en junio. A nivel nacional, la fuerza contabilizó 11.298 aprehensiones, con una baja mensual del 1%.
En sentido contrario, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) informó en un comunicado que el ICE arrestó a 50.925 personas en agosto, por encima de las 50.208 de julio y las 43.900 de junio.
La cartera federal señaló que el récord de detenciones de la agencia se renovó por tercer mes consecutivo.
CNN describió el cambio como una redistribución de los arrestos migratorios. La CBP realizó muchos menos procedimientos que en períodos anteriores, mientras el ICE pasó a asumir una parte mayor del control dentro de EE.UU.
Por qué los arrestos del ICE subieron durante el verano boreal
Un informe del Deportation Data Project ubicó el salto del verano boreal en una combinación de factores.
El proyecto detectó más cooperación con policías locales, más transferencias desde cárceles y prisiones y un crecimiento de los arrestos bajo la sección 287(g), que permite a agentes estatales y locales ejercer determinadas funciones migratorias.
El análisis también encontró un aumento de los arrestos callejeros y de otras modalidades en junio y julio.
En julio, las personas con condenas representaron 27% de los arrestos que terminaron en ingresos a centros de detención, el porcentaje más bajo de la serie disponible.
CBS News analizó datos del ICE obtenidos por el mismo proyecto y calculó que, en julio, la agencia arrestó en promedio a más de 800 personas por día sin antecedentes penales.
Ese mes fue el primero del segundo mandato de Donald Trump en el que las personas con infracciones civiles migratorias, sin cargos pendientes ni condenas, superaron la mitad de los arrestos.
La fotografía de la población bajo custodia también mostró una mayoría sin antecedentes. El Transactional Records Access Clearinghouse (TRAC) registró 65.765 personas en detención del ICE al 11 de julio; 46.436, equivalentes al 70,6%, no tenían condenas penales.
Cómo evolucionaron los cruces en la frontera suroeste, según datos de la CBP
La baja de la Patrulla Fronteriza formó parte de una tendencia más amplia en la zona suroeste. La CBP informó que las aprehensiones de julio quedaron 94% por debajo del promedio mensual de la administración Biden y 96% por debajo del pico de diciembre de 2023.
El organismo también informó 15 meses consecutivos sin liberaciones en la frontera y vinculó ese dato con niveles históricamente bajos. Esa baja de cruces fronterizos convivió con un refuerzo de las acciones del ICE lejos de la línea limítrofe, una diferencia que también destacó CNN.
Por qué más arrestos del ICE no implicaron más deportaciones
Reuters informó el 14 de septiembre que el aumento de los arrestos no produjo un salto equivalente en las deportaciones. Aunque el ICE llegó a casi 51.000 aprehensiones en agosto, las expulsiones se mantuvieron alrededor de 1200 por día, un nivel similar al de mayo, cuando la agencia registró cerca de 19.000 detenciones menos.
Según la agencia, esa diferencia se debió a límites legales y logísticos. Parte de los detenidos tenía pedidos de asilo u otros reclamos en trámite y otros no contaban con órdenes de deportación.
A su vez, la disponibilidad de vuelos y las restricciones impuestas por los países receptores también limitaron el ritmo de las expulsiones.
