InicioSociedadChernobyl: la irradiación de alimentos a 40 años del accidente nuclear

Chernobyl: la irradiación de alimentos a 40 años del accidente nuclear

A cuatro décadas de la explosión en la central nuclear de Chernobyl, la Zona de Exclusión se ha convertido en una reserva natural, pero persisten dudas sobre la seguridad de cultivar sus suelos y el uso de la irradiación en alimentos.

El 26 de abril de 1986, una explosión en la central nuclear de Chernobyl generó un desastre tecnológico que afectó a gran parte de la ex Unión Soviética, hoy territorios de Bielorrusia, Ucrania y la Federación de Rusia. Este incidente es recordado como uno de los mayores accidentes nucleares de la historia mundial.

Si hoy pensamos en Chernobyl, el imaginario social lo lleva a una zona verde, con nubes tóxicas y animales radiactivos. Sin embargo, la Zona de Exclusión de Chernobyl, que engloba aproximadamente 2.800 km², es una de las mayores reservas naturales de Europa. El accidente antropogénico, paradójicamente, convirtió el área en un espacio natural donde la vegetación y la fauna han prosperado.

Ahora bien, ¿puede ese espacio natural ser cultivable? Existen controversias sobre esta pregunta. Por un lado, hay posiciones posteriores a 1990 que afirman que la tierra puede volver a utilizarse. En contraposición, varios estudios encontraron tasas de mutación relativamente altas. La contaminación de tierras puede provocar niveles inaceptables de radionúclidos en los alimentos, lo que genera Enfermedades Transmitidas por Alimentos (ETA). Los principales radionúclidos preocupantes son el I-131, Cs-137, Cs-134 y Sr-90.

Algunos agricultores realizan producción no oficial en algunas zonas de Chernobyl, y al ser prácticas no reguladas, pueden alterar la seguridad alimentaria de la población. Por otro lado, la radiación ionizante se utiliza en alimentos como forma de conservación: la irradiación de alimentos, o esterilización en frío, expone los alimentos a radiaciones para controlar parámetros microbiológicos sin tratamientos térmicos que alteren propiedades nutricionales.

En Argentina, la irradiación es regulada por el Código Alimentario Argentino (CAA), que establece límites de dosis según el tipo de alimento. Las fuentes de radiación provienen de Co-60 y Cs-137. Este tratamiento permite conservar alimentos termosensibles y evitar el uso de agroquímicos o conservantes químicos.

Un accidente más reciente en Fukushima, el 11 de marzo de 2011, dejó en evidencia que la población humana no está segura a pesar de las medidas de seguridad. Hoy, el debate por el uso de suelos cultivables en Chernobyl sigue, con posturas limitadas por complejidades políticas y prácticas informales que aumentan el riesgo.

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