La pareja, que se mudó al país el 26 de agosto, inscribió a Archie y Lilibet en un nuevo colegio privado en los Cotswolds, según medios británicos.
El príncipe Harry y su esposa Meghan, duques de Sussex, cambiaron a sus hijos de escuela por razones de seguridad pocos días después del inicio del año escolar en Inglaterra, donde se reubicaron recientemente, informaron el lunes varios medios británicos.
Según esos medios, el hijo menor del rey Carlos III y la ex actriz estadounidense residen en los Cotswolds, una región campestre del centro de Inglaterra. Inscribieron a Archie, de siete años, y a Lilibet, de cinco, en una escuela privada cuyo nombre no se reveló.
La revista Hello! indicó que la distancia hasta ese colegio y el volumen de tráfico en el trayecto generaron inquietudes en materia de seguridad.
«La decisión de que los niños cambien de escuela se tomó tras una conversación con el equipo de seguridad de la familia sobre los aspectos prácticos de sus disposiciones actuales», declaró un portavoz del duque y la duquesa de Sussex a la revista.
El equipo de Harry y Meghan no respondió el lunes a una consulta de la agencia AFP.
Video en Instagram
La noticia sobre la seguridad de sus hijos se conoció un día después de que Meghan difundiera en su cuenta de Instagram, donde acumula 4.5 millones de seguidores, un video que muestra su vida en el Reino Unido.
En las imágenes aparecen ella y su marido caminando por una zona de bosques; ella lleva botas de lluvia. Los duques son filmados de espaldas por un tercero. En otra escena, la ex actriz camina con su calzado sobre agua embarrada. También aparece uno de sus perros.
Los hijos de la pareja también aparecen, siempre de espaldas. Harry y Meghan han difundido pocas fotos de las caras de los niños, en su mayoría de cuando eran bebés. Ya de más grandes, la pareja publicó imágenes de estos en la cuenta de Instagram de la duquesa solo de espaldas o de costado. Archie y Lilibet aparecen andando en bicicleta, corriendo por zonas boscosas y pescando junto a su padre en un bote en un lago mientras Meghan los filma desde la orilla acompañada por su mascota.
Tanto las imágenes como la edición del video presentan una producción de corte casera.
Renuncia a la familia real y pérdida de fondos y seguridad
El matrimonio renunció a sus obligaciones reales en enero de 2020 y se refugió primero en Canadá y luego en la localidad californiana de Montecito, Estados Unidos, desde donde lanzaron críticas contra la monarquía en entrevistas, libros y un documental producido por Netflix. El vínculo entre los Sussex y el resto de la familia real está roto, en particular con el hermano de Harry, el heredero al trono, el príncipe William.
La pareja intentó pedir permiso a la entonces reina Isabel II para mantener un rol intermedio, conocido en inglés como ‘half in-half out’, con obligaciones reales y generación de ingresos independientes. La monarca se negó y los Sussex se mudaron a América.
La reina les retiró el tratamiento de «Altezas reales», los fondos que percibían por representarla en eventos y el personal de seguridad. Este último punto fue el que más buscó mantener el príncipe Harry, quien sostuvo que los paparazzi acosaban a su familia y remitió a la muerte de su madre, Lady Di, en 1997, perseguida por fotógrafos en el Puente del Alma en París.
Los Sussex se mudaron al Reino Unido el pasado 26 de agosto, después de más de cinco años viviendo en Estados Unidos.
Según los medios, Harry y su familia recurren por el momento a agentes de seguridad privados, pero el príncipe solicitó al gobierno que intervenga para garantizar protección policial para él y su familia.
La comisión encargada de la protección de personalidades públicas y de la realeza (Ravec) se reunió la semana pasada para abordar la protección de la familia del príncipe, quien cumple 42 años este martes. Según la BBC, decidió examinar en detalle las amenazas que pesan, en particular, sobre el duque y su esposa.
Regreso al Reino Unido como ciudadanos comunes
El regreso del príncipe, que tiene el título de duque de Sussex, generó debates sobre si los contribuyentes deben asumir el costo de la seguridad de la pareja. En una carta, Carlos III dejó claro que la posición de la pareja es «similar a la de los ciudadanos» comunes y subrayó que no se les debe dar la distinción de llamarlos «su alteza real».
Los denominados «miembros activos de la realeza» son aquellos que desempeñan funciones oficiales en nombre del monarca. Para ello, reciben apoyo administrativo y de otro tipo de la Casa Real.
En la misiva, divulgada por lord Chambelán, el funcionario de mayor rango de la Casa Real, el rey señaló que, tras el traslado de la pareja, recibieron varias «solicitudes de orientación». La carta se emitió para «ayudar a evitar dudas o confusiones», señaló.
«Es bien sabido que, en enero de 2020, el duque y la duquesa renunciaron a desempeñar funciones representativas en nombre del soberano y ya no son miembros activos de la familia real», señaló la misiva.
«Esta posición, distinta de las funciones estatales y reales que asumen los miembros activos de la familia real, y con la libertad personal que le brinda a la pareja en cuanto a la independencia financiera y la protección de su privacidad según lo deseen, seguirá siendo respetada plenamente», agregó.
Además, la declaración precisa que «las labores caritativas del duque y la duquesa son un asunto personal» y algo que realizan a «título privado».
La comunicación confirma que el estatus de Harry y Meghan no ha cambiado. La decisión de enviar la carta y hacerla pública muestra la preocupación entre algunos observadores del palacio de que el estatus de la pareja podría permitirles convertirse en una corte real paralela, en competencia con los miembros activos de la familia real.
Con información de agencias
