La Real Academia Española explicó la validez de ambas expresiones en el español contemporáneo.
El acto de agradecer es una de las interacciones sociales más frecuentes y automáticas de la vida cotidiana. Sin embargo, detrás de esa aparente simplicidad lingüística suele esconderse una duda muy común entre los hispanohablantes: ¿cuál es la réplica correcta cuando nos dan las gracias? Frente a la eterna disputa entre elegir “de nada” o “por nada”, la Real Academia Española (RAE) intervino para aportar claridad sobre el asunto.
La institución cultural determinó que ambas estructuras son perfectamente válidas en el español contemporáneo. No existe un error gramatical en ninguna de ellas, ya que las dos cumplen con total eficacia la misma función dentro de un diálogo: clausurar un intercambio comunicativo de manera educada, restándole trascendencia al favor o la ayuda que se brindó inicialmente al interlocutor.
La opción “de nada” se posiciona como la variante más clásica, arraigada y difundida en el estándar global de la lengua castellana. Al desglosarla, su significado implícito le indica a la otra persona que la acción realizada carece de una importancia real como para merecer un reconocimiento formal. Es un mecanismo de modestia social.
Por otro lado, la alternativa “por nada” cuenta con una gran vitalidad en el continente americano, donde millones de personas la incorporan en su vocabulario diario de forma natural. La preferencia por una u otra fórmula no responde a reglas de corrección lingüística, sino a cuestiones de herencia cultural, hábitos geográficos o costumbres familiares.
En resumen, la postura oficial es que ambas expresiones conviven sin inconvenientes en el uso diario y son igual de eficaces para responder con amabilidad. Ante un agradecimiento, se puede optar por cualquiera de las dos alternativas, ya que ambas son plenamente correctas.
