El Tramway Histórico de Caballito es uno de los atractivos más convocantes de la Ciudad. Cada fin de semana, cientos de personas se suben a este museo rodante gratuito. La Asociación Amigos del Tranvía busca ahora ampliar el trayecto y mejorar la parada.
El viaje en el tranvía histórico es uno de los atractivos más grandes de la Ciudad, uno que convoca a padres e hijos a vivir un fin de semana distinto para conocer los detalles de este museo rodante. Es una experiencia única desde el momento en que se pone un pie en la esquina de Emilio Mitre y José Bonifacio: quienes llegan oirán una charla introductoria y luego subirán al tranvía en un recorrido que dura cerca de 20 minutos. Un perímetro de 2 kilómetros bien delineado empezará por Emilio Mitre, llegará a Rivadavia, doblará por Hortiguera y luego retomará por Directorio para finalizar la aventura.
Este servicio gratuito y bien realizado es el orgullo de los miembros de la Asociación Amigos del Tranvía (AAT), que en julio cumplirá 50 años y sueña con ejecutar al menos uno de los grandes proyectos de mejora para el Tramway Histórico de Caballito. El más deseado —aunque más difícil— es el de la extensión del recorrido.
Ernesto Falzone, secretario de la asociación, cuenta a Clarín que a finales de marzo hubo una reunión con funcionarios del área de Transporte del Gobierno porteño para proponer este sueño. Pero que no hubo respuesta del otro lado, al menos de momento. La propuesta consiste en la prolongación al Parque Chacabuco. En una versión no muy extensa se apunta a añadir un tramo de 600 metros al viaje.
Falzone explica que este es “el más potable” de los alargues. “Es muy significativo porque sería continuar por la calle Hortiguera, llegar a la avenida Eva Perón, doblar hasta Emilio Mitre y después retomar y hasta el recorrido original. La parada de tranvía se podría mudar a la esquina de Emilio Mitre y Eva Perón, donde está la estación Emilio Mitre del subte E”, explica. Destaca que esta relocalización de la parada junto a la estación de la línea E le daría al Tramway Histórico una conexión directa con Plaza de Mayo, Palacio Libertad, Retiro y otros puntos clave de la Ciudad.
“Hoy en día la línea E viene desde el centro, tocando lugares muy importantes y turísticos. Ese alargue da para convertir el hall de la estación de Emilio Mitre en una suerte de museo, lleno de vitrinas y murales, le daría realce al tranvía histórico. Tuvimos la reunión con Transporte, pero hasta ahora nada”, comenta Falzone.
Hay, también, una propuesta de prolongación más ambiciosa por ser más amplia: vincular la Plaza Primera Junta con el sector de la Av. Asamblea y Emilio Mitre, la otra punta de Parque Chacabuco, en donde se generó un polo comercial muy nutrido. Ernesto dice que apuntan a la extensión de 600 metros, con la que sabe que —de todos modos— se lograría alcanzar un caudal muy grande de gente: “El alargue chiquito no solo te acerca a la línea E, también al Parque Chacabuco”.
Aunque sabe que de poder concretarse este deseo, el desafío, a la hora de ofrecer el servicio, también será mayor. “Es un desafío porque si al día de hoy sin alargue tenemos entre 800 y 1.000 personas cada fin de semana, imaginate llegando a un punto de mayor afluencia y conectividad. Todos los días tenés que salir con dos vehículos mínimo”, señala.
Como contrapartida, sin haberlo previsto, la asociación recibió hace unos días un llamado de la Sede Comunal 6 —Caballito— con una vieja idea que en algún momento estuvo cerca de ver la luz: hacer trabajos de mejoramiento de la parada actual del tranvía, en Emilio Mitre y José Bonifacio. “Con ellos en un momento habíamos pensado en hacer una suerte de mejoras en la parada de donde sale el tranvía. Están ahora entusiasmados en hacer una parada más decorosa para darle mejor calidad de viaje a la gente”, dice Falzone.
Esto iniciaría con la añadidura de un techo de abrigo que recree el de la parada tranviaria que existió en Caballito para las líneas 40 y 49, en la vereda este de la calle Centenera, frente a la Plaza Primera Junta. Esta era totalmente metálica con vidrios repartidos, que ahora serían reemplazados por policarbonato. “Nosotros sacamos el diseño que tenía ese techo, que ya no existe más, y reprodujimos ese modelo pero hecho en la parada del tranvía en donde paramos nosotros”, detalla él sobre el render que comparte con el diario para mostrar cómo se vería la parada.
Ahora, la asociación está pidiendo una visita para la Dirección de Turismo de la Ciudad. “Esta es una convocatoria que se llena de gente, vemos muchos posteos de TikTok en donde la gente habla de nosotros. Nosotros hablamos de todo esto, pero del otro lado no tenemos respuesta”, destaca.
El trabajo de los miembros de esta asociación, que son voluntarios, tiene como resultado un servicio que recibe buenas recepciones y aficionados de todos lados, locales e internacionales, que llegan con ganas de subirse a dar una vuelta por Caballito arriba de estos museos andantes. Por eso, para Ernesto es vital hacer crecer este espacio: es historia porteña, pero también alienta al turismo.
Hasta el momento, hay 10 vehículos históricos completamente restaurados, y otros 11 están preservados y en distintas etapas del proceso de puesta en valor. “Nosotros somos 40 asociados a”, concluye.
