A pesar de las medidas anunciadas, la inflación mensual se mantiene en un rango elevado, lejos de los niveles de los países vecinos. Expertos analizan los desafíos de los planes implementados y la importancia de la credibilidad.
La inflación en Argentina continúa siendo un tema central en la agenda económica. Si bien el Gobierno nacional ha implementado una serie de medidas y anunciado diferentes fases de un plan de estabilización, los precios no logran perforar de forma sostenida la barrera del 2% al 3% mensual, manteniéndose lejos de los dígitos anuales que exhiben países de la región como Chile, Uruguay, Paraguay o Brasil.
Según analistas, salir de regímenes de alta inflación requiere de un diseño serio y comprometido, donde la construcción de credibilidad y el manejo de las expectativas son cruciales. La literatura económica señala que la efectividad de estos planes depende en gran medida de abordar cuestiones estructurales para lograr una baja permanente.
En el caso argentino, se han sucedido diferentes enfoques. Una primera fase, iniciada a fines de 2023, combinó una devaluación, el mantenimiento de controles cambiarios y una política monetaria restrictiva, logrando una desaceleración temporal de la inflación por varios meses. Sin embargo, hacia marzo de 2025, el índice mensual trepó al 3,7%, lo que marcó el fin de esa etapa.
Posteriormente, se dio inicio a una segunda fase con la liberación parcial del cepo cambiario para los flujos y una reestructuración de pasivos entre el BCRA y el Tesoro, transitando hacia un esquema de ancla cambiaria. Actualmente, el Gobierno se refiere a una tercera fase del plan, cuyo desarrollo y resultados son observados de cerca por el mercado.
Los expertos coinciden en que la durabilidad de cada una de estas fases está directamente ligada a la credibilidad que logren generar las autoridades y a la reputación de las instituciones, como el Banco Central. El debate sobre la estrategia más efectiva para domar la inflación y lograr una convergencia estable con los niveles regionales sigue abierto en la Argentina.
