La Sociedad Rural Argentina renovó sus autoridades. Nicolás Pino obtuvo 1.441 votos frente a los 592 de Marcos Pereda en una elección electrónica que se extendió desde julio. La disputa interna incluyó diferencias sobre la reelección y la gestión de los registros genealógicos.
La Sociedad Rural Argentina (SRA) celebró elecciones para renovar su conducción. El resultado favoreció a Nicolás Pino, quien fue reelecto como presidente al obtener 1.441 votos contra 592 de su vicepresidente, Marcos Pereda. El padrón habilitado era de aproximadamente 4.000 socios, y votaron 2.229 de manera electrónica. El proceso comenzó en julio, durante la exposición de Palermo.
La interna se desarrolló en un contexto de tensión dentro de la entidad, fundada en 1866. Las diferencias entre Pino y Pereda no se centraron en la agenda del campo ni en la relación con el Gobierno, sino en cuestiones de poder y en la interpretación de los estatutos sobre la reelección.
Nicolás Pino, que no posee tierras propias y trabaja en campos alquilados, asumió la presidencia en 2021. Durante su mandato, estableció una relación cercana con el presidente Javier Milei. Su vocero, Carlos Curci, fue designado por Milei como interventor de Radio y Televisión Argentina. Además, en 2024, Pino rindió homenaje a los excombatientes de Malvinas en las pistas de Palermo, entre ellos su hermano.
Marcos Pereda, por su parte, proviene de una familia con larga tradición en la entidad. Su padre, Celedonio Pereda, fue presidente de la SRA. Educado en el St George’s College de Quilmes y con estudios en Estados Unidos, Pereda pasó parte de su infancia en el Palacio Pereda, actual residencia del embajador de Brasil. Por el lado materno, pertenece a la familia Born, vinculada al grupo agroindustrial Bunge y Born. Maneja campos forestales y ganaderos, y es el principal exportador forestal a la industria de celulosa en Uruguay.
Pino y Pereda llegaron juntos a la entidad y completaron tres períodos de mandato. En 2021 se modificaron los estatutos para limitar la reelección de los presidentes a tres mandatos de dos años. Pereda consideró que ese cambio le abría la posibilidad de ser presidente, pero Pino interpretó que podía continuar, argumentando que la Inspección General de Justicia no valida el vencimiento para quienes están en el cargo y que asumieron en medio de la pandemia. Los socios, mediante su voto, apoyaron la postura de Pino.
Durante la campaña, también hubo acusaciones cruzadas por la gestión de los registros genealógicos, que son el corazón de la entidad y donde se inscriben las razas de bovinos, ovinos, equinos y porcinos. Un intento de modernizar el sistema de inscripción falló, y Pino pidió disculpas públicas en su discurso de inauguración de la exposición de Palermo.
Pino basó su campaña en la “obtención de resultados”, en un contexto donde los reclamos del sector se centran en la presión impositiva, las retenciones y el estado de las rutas.
