El terapeuta catalán Joan Garriga, impulsor de las constelaciones familiares en habla hispana, ofrecerá un taller en Buenos Aires y publicará un nuevo libro en septiembre. En diálogo con Extra Argentina, expone su enfoque sobre la herencia familiar y la transformación personal.
El terapeuta catalán Joan Garriga, referente internacional de la terapia Gestalt y principal divulgador de las constelaciones familiares de Bert Hellinger en habla hispana, visitará Argentina en noviembre para dictar un taller. Además, en septiembre se publicará su nuevo libro, titulado “Cambiar, las siete etapas de la transformación en el viaje de la vida”.
En una entrevista, Garriga explicó que su trabajo se centra en la idea de que cada persona recibe una historia familiar y que el objetivo no es negar las heridas, sino transformar lo recibido. “No se trata de justificar el daño. Implica reconocer con sinceridad: esta fue mi historia. Y a partir de ahí, abrirnos al presente y transformarla”, afirmó.
Garriga señaló que el rechazo a las experiencias vividas puede llevar a posiciones de padecimiento como el victimismo, el enojo crónico o el perfeccionismo. “Evitar el dolor nos mantiene en el sufrimiento. No podemos cambiar lo que ocurrió. Pero sí la manera en que vivimos aquello que ocurrió”, sostuvo.
En cuanto al vínculo con los padres, indicó que honrarlos no implica considerarlos perfectos, sino atravesar un proceso emocional que permita mirarlos como seres humanos completos. “La señal que indica que estamos honrando a nuestros padres es sencilla. Basta con preguntarles qué desean para sus hijos. La respuesta sería siempre la misma: que tengan una buena vida”, expresó.
El terapeuta abordó también el concepto de “lealtades desdichadas”, que definió como la repetición de patrones familiares por un amor ciego hacia el sistema. “El niño hace cualquier cosa para sentirse parte de su familia, hasta llega a renunciar a sí mismo”, explicó. En contraposición, mencionó las “deslealtades dichosas”, que implican decidir no repetir ciertos comportamientos heredados.
Garriga destacó la importancia de ocupar el lugar propio en la familia y evitar roles como el de querer salvar a los padres o reemplazar a un hermano. “Cuando el hijo intenta convertirse en el padre de sus padres, inevitablemente paga un precio”, afirmó.
Consultado sobre la inclusión de familiares excluidos o invisibilizados, señaló que “el sistema familiar tiende a olvidar. Pero la vida no olvida. Aquello que se aparta nos persigue”. Las constelaciones familiares, según dijo, buscan integrar a esas personas para restaurar el equilibrio del sistema.
El terapeuta también se refirió a su trayectoria personal y a las crisis que atravesó. “Al inicio de mi carrera estudié Derecho, luego trabajé en un banco y durante un tiempo pensé que ese era mi camino. Sin embargo, había algo que no terminaba de encajar”, relató. Con el tiempo, encontró el teatro, la Gestalt y las constelaciones familiares.
Joan Garriga visitará Buenos Aires en noviembre para ofrecer el taller “Lo que heredamos, lo que transformamos”. El nuevo libro, “Cambiar, las siete etapas de la transformación en el viaje de la vida”, saldrá a la venta en septiembre.
Qué ocurre durante una constelación
- Una constelación familiar es una práctica terapéutica creada por Bert Hellinger, que parte de la idea de que algunos problemas emocionales, vinculares o de salud pueden estar relacionados con dinámicas no resueltas en generaciones anteriores de una familia.
- Las constelaciones pueden realizarse de forma individual o grupal. En el formato individual se utilizan muñecos, papeles u otros objetos que representan a los miembros del sistema familiar o elementos de la situación a constelar.
- En un taller grupal, los participantes representan a los miembros de la familia de quien constela. El terapeuta pregunta quién desea trabajar y luego guía la representación.
- La constelación es una representación escénica que permite clarificar dinámicas vinculares. El trabajo brinda herramientas para realizar cambios en la posición personal respecto a los vínculos.
- Una vez finalizada la constelación, se recomienda que la persona permanezca en estado de receptividad durante unos días o semanas, con acompañamiento terapéutico.
- Los asistentes que participan como observadores también pueden elaborar sus propios asuntos a partir de lo vivido en la sesión grupal.
