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La FIFA mantiene su plan de privatización comercial pese a las amenazas de boicot

La FIFA continuará con su iniciativa para vender una participación de su negocio comercial a inversores externos, pese a la oposición de confederaciones regionales que amenazan con boicotear la Copa del Mundo. La propuesta será votada por las 211 asociaciones miembro antes del 19 de septiembre.

La FIFA seguirá adelante con sus planes para privatizar su negocio comercial, pese a las amenazas de organizaciones regionales de Europa, Asia y Norteamérica de boicotear la Copa del Mundo si prospera la iniciativa. El organismo emitió un comunicado en el que aseguró que no está “vendiendo el fútbol” y subrayó que sus 211 asociaciones miembro tendrán la última palabra sobre la propuesta.

El plan contempla vender una participación en una nueva empresa comercial a inversionistas externos para recaudar hasta US$4.200 millones, sobre la base de una valoración de US$20.000 millones. La nueva entidad, denominada FIFA Forward Enterprise (FFE), concentraría los derechos comerciales y de medios de la organización, aunque no tendría injerencia sobre el formato o la frecuencia del Mundial.

La UEFA declaró que sus miembros boicotearán los torneos de la FIFA si avanza la escisión del negocio comercial. La Confederación Asiática de Fútbol también manifestó su rechazo, y la Concacaf expresó preocupación por la falta de un debido proceso. Estas organizaciones representan a más de la mitad de las asociaciones miembro de la FIFA. Cualquier boicot afectaría primero al Mundial femenino de Brasil en 2027.

A pesar de la oposición regional, las federaciones nacionales votarán de manera individual y podrían no seguir la posición de sus organismos continentales. La Federación Mexicana de Fútbol, por ejemplo, no descartó la propuesta y señaló que llevará a cabo un proceso de análisis una vez que reciba más información.

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, dijo en un mensaje en video: “Existe un valor comercial real en nuestro deporte que todavía no estamos aprovechando. Liberar ese potencial requiere una empresa enfocada exclusivamente en ello”. Infantino prometió que cada asociación recibirá US$12 millones adicionales para el ciclo de cuatro años que concluye este año, elevando el total a US$20 millones, y podrán solicitar hasta US$20 millones adicionales para proyectos de largo plazo.

La propuesta será sometida a votación de las asociaciones miembro antes del 19 de septiembre y la FIFA necesita una mayoría para aprobarla. Quienes no respalden el acuerdo corren el riesgo de perder millones de dólares en financiamiento.

La oposición también llegó a clubes como Juventus y Real Madrid. Su postura es relevante porque los equipos profesionales ceden a sus jugadores para los Mundiales y la FIFA intenta consolidar el Mundial de Clubes, torneo que relanzó el año pasado con un formato ampliado.

El proyecto reavivó tensiones que se venían acumulando desde hace años y profundizó las críticas al liderazgo de Infantino, iniciadas tras asumir la presidencia de la FIFA hace una década. La participación del inversionista Joshua Kushner, con vínculos familiares con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en conversaciones reservadas con la FIFA sobre el plan también atrajo la atención de legisladores estadounidenses.

Mark Pieth, abogado que presidió el Comité Independiente de Gobernanza de la FIFA entre 2011 y 2013, afirmó: “Me sigue sorprendiendo todo lo que le han permitido hacer”, en referencia a Infantino.

Joseph Weiler, profesor de Derecho de la Universidad de Nueva York, quien integró el comité de gobernanza de la FIFA antes de renunciar en protesta en 2017, sostuvo: “Era de esperarse que ahora quisieran monetizarlo. No existe ningún control externo sobre la FIFA. Es una corporación que redacta sus propias reglas”.

El modelo que propone la FIFA, separar las operaciones comerciales y vender una participación en la nueva empresa, se ha convertido en una fórmula habitual para captar capital. La liga española obtuvo recursos mediante un acuerdo con CVC Capital Partners; los All Blacks de Nueva Zelanda recaudaron US$133 millones con Silver Lake; y, en Estados Unidos, tanto el departamento deportivo de la Universidad de Utah como el PGA Tour firmaron acuerdos similares con firmas de capital privado.

La FIFA llega tras un Mundial extraordinariamente exitoso: los ingresos del ciclo de cuatro años que termina este año superarán los US$15.000 millones, más del doble del ciclo anterior, que concluyó tras el Mundial de Catar 2022. En el comunicado con el que anunció su rechazo a la propuesta, la Concacaf cuestionó la necesidad de incorporar inversión privada “después de la Copa del Mundo de la FIFA más rentable de la historia”.

Infantino buscará la reelección sin oposición en marzo y, según él mismo afirmó, ya cuenta con el respaldo de más de 200 asociaciones miembro.

De acuerdo con la FIFA, la propuesta para crear la FFE “no establece un cargo futuro ni un esquema de compensación para ninguna persona en particular”, aunque deja abierta la posibilidad de que Infantino asuma un nuevo puesto o reciba una remuneración adicional. Actualmente percibe alrededor de US$6 millones anuales entre salario y bonificaciones. The Times de Londres informó que busca un paquete salarial comparable al del comisionado de la NFL, Roger Goodell, quien ganaba alrededor de US$64 millones al año en 2021.

Miguel Maduro, expresidente del comité de gobernanza del organismo, quien fue destituido durante la gestión de Infantino, afirmó: “Incluso podría ser posible reemplazar al señor Infantino. Pero si no se produce una reforma genuina, seguiremos viendo escándalos como este”.

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