La conductora peruana Magaly Medina agradeció la respuesta del público tras su entrevista con Ethel Pozo y pidió una nueva oportunidad televisiva para la hija de Gisela Valcárcel.
La emisión de Magaly TV La Firme del 15 de julio comenzó con una reflexión de Magaly Medina, quien volvió a referirse a la entrevista que sostuvo un día antes con Ethel Pozo. Luego de que la conversación generara debate entre los televidentes y en redes sociales, la conductora agradeció la respuesta del público y explicó cómo cambió su percepción sobre la hija de Gisela Valcárcel.
Al iniciar el programa, Medina destacó la acogida que tuvo la entrevista y aseguró sentirse satisfecha por la forma en que los televidentes recibieron esa conversación, que calificó como un encuentro sincero.
“Están atravesando una cierta etapa de la vida. Y bueno, sí, agradezco al público el que haya tenido tanta generosidad en sintonizarnos ayer, en ver con expectativa esta entrevista, en tolerarla muy bien, en sus grandes y buenos comentarios por nuestra conversación, que para mí no fue un té de tías, no fue el salir a tomar un café con alguien”, expresó.
La periodista declaró que su intención no fue protagonizar una charla ligera, sino mantener una conversación con alguien a quien durante años había cuestionado públicamente. “Fue realmente el sentarme con una persona a la que yo he criticado mucho, con cuya madre tengo una enemistad televisiva”, añadió.
Durante su reflexión, Medina precisó un punto que, según dijo, suele generar confusión: la naturaleza de su vínculo con Gisela Valcárcel. Afirmó que nunca ha existido una amistad entre ambas y que las diferencias pertenecen exclusivamente al ámbito televisivo.
“Debo decir así, porque hay que hacerle entender a la gente que yo no conozco a Gisela Valcárcel. Ella no es mi amiga, nunca nos hemos tratado. Si nos hemos tratado, ha sido una oportunidad por ahí saludarnos en algún aeropuerto, en alguna tienda. ‘Hola, hola’, y nada más. O sea, no es que yo haya desarrollado alguna vez algún tipo de amistad con ella que pueda llamar así, algún tipo de cercanía”, sostuvo.
Asimismo, explicó que su trabajo ha consistido en analizar el desempeño público de los personajes televisivos. “Y menos, como con la mayoría de la gente, yo juzgo el producto que tú tienes en televisión, lo que eres, cómo te muestras. Eso es lo que juzgo y lo que critico. Lo que también, creo yo, critica la gente que me critica a mí, porque soy igual un personaje público, un personaje televisivo al que tiene detractores como tiene público que me quiere y me defiende”, manifestó.
Uno de los momentos de su intervención llegó cuando explicó qué sintió al tener frente a ella a Ethel Pozo. La conductora confesó que, al verla sentada en el set, observó a una mujer que, desde su punto de vista, había atravesado momentos difíciles y había sido perjudicada por personas de su entorno.
“Entonces, basándonos en eso, pero cuando la vi sentada ahí, tan indefensa y, digamos, habiendo sido comida por los lobos de alguna forma, por gente que tenía más malicia que ella y que indudablemente la utilizó como un trampolín, eso es lo que yo pienso, porque ella es hija de quien es”, afirmó.
Para Medina, la condición de hija de Gisela Valcárcel convirtió a Ethel Pozo en una figura atractiva para quienes buscaban ganar protagonismo en televisión. “Y era la jefa de las otras. Ella era la conductora principal, pero a veces la hacían sentir como parte del elenco, cuando las parte del elenco y las comparsas eran otras personas”, agregó.
Continuando con su reflexión, Medina explicó que la imagen que proyectó Ethel Pozo durante la entrevista despertó en ella un sentimiento de protección. “Entonces, al verla sentada ahí, es como ver sentada una chiquita indefensa que bien pudiera ser mi hija. Porque eso es lo que vi finalmente. Acuérdense que soy una mujer que tiene sesenta y tres años, que tengo un hijo un poco menor que ella. Entonces… y ella es mujer. O sea, la vi así, la vi así y no me digan por qué, no me cuestiono ni me pregunto”, comentó.
La periodista explicó que suele dejarse llevar por la intuición cuando toma decisiones importantes. “Yo solamente sé sentir lo que mi instinto en ese momento me lleva, lo que mi corazonada me lleva a hacer. Eso es lo que hago siempre en la vida, equivocándome o no equivocándome”, señaló.
Luego de compartir sus impresiones, la conductora envió un mensaje directo a Ethel Pozo, a quien animó a iniciar una nueva etapa profesional. “Y bueno, yo creo que es hora de darle otra oportunidad a ella. En otro programa donde se la lleven, donde la contraten, donde vaya, ella tiene que tratar de ser esa mujer que vino acá, la mujer que vimos en el streaming de Pía Copello, la mujer que vino anoche acá. Eso es lo que tiene que tratar de hacer, esa personalidad”, expresó.
Según explicó, la entrevista le permitió descubrir una faceta distinta de la conductora. Para Medina, esa autenticidad podría convertirse en la clave para relanzar la carrera televisiva de Ethel Pozo.
Antes de dar paso al resto de su programa, Medina concluyó su reflexión con un consejo para el futuro profesional de Ethel Pozo. “Y que ahora sí tome las riendas de su carrera en sus manos y que sepa de quién se rodea, porque eso es muy importante para caminar este cruel sendero de la carrera televisiva”, manifestó.
Con estas palabras, dejó entrever que, en su opinión, algunas decisiones pasadas estuvieron influenciadas por personas que no contribuyeron positivamente al desarrollo profesional de la conductora.
Tras cerrar su mensaje, Medina anunció el inicio del contenido habitual del programa con una frase que marcó el cambio de tono de la emisión. “Ahora sí, vámonos a un corte y venimos con todo el raje”, dijo antes de que el espacio pasara a la siguiente secuencia.
