La modelo de 61 años contrajo matrimonio el 3 de julio frente al lago Orta, en el norte de Italia, con el guionista de 63 años, Jeff Greenstein, en una ceremonia íntima con 78 invitados.
La supermodelo checa Paulina Porizkova, de 61 años, y el guionista de televisión Jeff Greenstein, de 63, se casaron el 3 de julio en una ceremonia íntima celebrada frente al lago Orta, en el norte de Italia, rodeados por 78 familiares y amigos, según informó la revista People.
La boda tuvo lugar en el ayuntamiento de la localidad, con vistas al lago, y luego los invitados caminaron hasta la cercana Villa Crespi, un hotel de estilo neomorisco del siglo XIX donde se realizó la recepción.
Porizkova y Greenstein se conocieron a través de la aplicación de citas Raya. La modelo había utilizado la aplicación durante cinco años con resultados desalentadores. «En cinco años, apenas conseguí cinco citas», declaró a People. «Las mujeres mayores como yo somos invisibles en sitios como ese». Greenstein, por su parte, había configurado la aplicación para conocer mujeres de entre 52 y 60 años. «No descartaba la idea de conocer a una mujer de mi edad», explicó.
Desde el primer intercambio de mensajes sintieron una conexión inmediata. Greenstein, reconocido por haber trabajado como guionista en series como Friends y Will & Grace, quedó cautivado por el sentido del humor y la inteligencia de la modelo. La distancia geográfica —él vivía en Los Ángeles, ella en Nueva York— inicialmente los llevó a pensar que solo serían amigos. «Pensé que, en el mejor de los casos, había hecho una gran amiga», recordó Greenstein.
Sin embargo, las conversaciones continuaron. «Lo único que hicimos fue hablar, luego hacer videollamadas, luego tomar té por videollamada, que se convirtió en vino por videollamada, que se convirtió en tequila por videollamada», recordó Porizkova. Finalmente, ella lo invitó a Nueva York con un mensaje directo: «Parecés ser el hombre ideal para mí. ¿Cuándo venís a Nueva York?». La primera cita confirmó la química y desde entonces la pareja se volvió inseparable. Greenstein se mudó a Nueva York y ambos lanzaron el podcast 20 Good Summers.
En julio de 2025, dos años después de iniciar el romance, Greenstein le propuso matrimonio. Tras evaluar distintos destinos, eligieron el lago Orta, un lugar que la modelo había descubierto años atrás durante una producción fotográfica. «Es una boda en un destino exótico donde nuestra familia y amigos pueden tomarse unas pequeñas vacaciones», comentó.
Uno de los momentos más emotivos de la ceremonia fue la entrada de la novia al son de «El Moldava», de Bedřich Smetana, interpretada en vivo por sus hijos Jonathan y Oliver, junto con Eron, hijo de Greenstein. Porizkova lució un vestido de alta costura plateado diseñado por Gilles Mendel para House of Gilles. La pareja abrió la pista con un vals al ritmo de «Moon River», una coreografía que habían ensayado durante meses. «Es como si voláramos cuando bailamos juntos», aseguró la modelo.
Durante la recepción en Villa Crespi, los invitados disfrutaron de un menú elaborado por el chef Antonino Cannavacciuolo, distinguido con tres estrellas Michelin. Las mesas llevaban nombres de directores italianos. Los anillos fueron diseñados por la propia Porizkova y realizados por la joyería Peter Norman, de Los Ángeles. La pareja planea celebrar su luna de miel con un crucero por las islas griegas antes de regresar a Manhattan.
Greenstein afirmó sobre su esposa: «Es la persona más culta del mundo. Es tan ingeniosa, tan perspicaz. No estaba preparado para eso. No tenía ni idea de la profundidad de su inteligencia. Se preocupa por la familia, por la justicia social, habla cuatro idiomas. Y es increíblemente sexy».
El matrimonio anterior de Paulina Porizkova estuvo marcado por una larga historia de amor, una separación y una compleja situación tras la muerte de su esposo. Porizkova se casó en 1989 con Ric Ocasek, cantante y compositor de la banda The Cars. Tuvieron dos hijos, Jonathan y Oliver. En mayo de 2018 anunciaron su separación después de 28 años de matrimonio. El 15 de septiembre de 2019, Porizkova encontró muerto a Ocasek en su casa de Nueva York por causas naturales tras recuperarse de una cirugía. Poco después, se supo que Ocasek había modificado su testamento semanas antes de morir y la excluyó de la herencia, argumentando que ella lo había «abandonado». Con el tiempo, ambas partes llegaron a un acuerdo extrajudicial con los herederos del músico, sin que se hicieran públicos los detalles.
