El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) lanzó este miércoles la web ‘Archivo, memoria, reparación’, que documenta los procesos de depuración que sufrieron 511 personas vinculadas a la Junta para Ampliación de Estudios (JAE) durante la Guerra Civil y la dictadura.
El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) presentó este miércoles la web ‘Archivo, memoria, reparación’, que reconstruye los procesos de depuración que afectaron a 511 personas con vínculos administrativos con la Junta para Ampliación de Estudios (JAE) antes de su desmantelamiento por el bando sublevado en la Guerra Civil.
La presidenta del CSIC, Eloísa del Pino, calificó la iniciativa como una «revisión completa de su memoria». La directora del proyecto, Ana Romero, investigadora del Instituto de Filosofía (IFS-CCHS-CSIC), explicó que «las depuraciones rompieron trayectorias académicas, forzaron exilios, generaron aislamiento y estigma social, pero fueron más allá del castigo individual: supusieron una reconfiguración completa del tejido institucional y científico español basada en la censura, el miedo y el control social». Romero agregó que la web busca «ofrecer tanto una herramienta de investigación y análisis para la comunidad científica como un espacio de reparación a todas esas historias dañadas».
El proyecto incluye fichas individuales con información sobre la vinculación de cada persona con la JAE y las consecuencias de la depuración. Muchas de ellas no continuaron trabajando en el CSIC, fundado en 1939 por el régimen franquista, y se vieron forzadas al exilio o a abandonar su carrera académica o profesional. Romero señaló que «casi la mitad de las personas que habían trabajado en la JAE continuaron con sus carreras en el CSIC. En el caso de las mujeres, el número fue de algo más de un tercio ya que ni el Instituto Escuela ni la Residencia de Señoritas se incorporaron al CSIC».
Otras personas sí pudieron seguir su labor, aunque bajo distintas circunstancias: algunas sufrieron sanciones como suspensión de empleo y sueldo, separación del servicio o degradación en el escalafón, mientras que otras fueron rehabilitadas. La investigación se basó en más de 13 fondos documentales y abundante bibliografía, incluyendo expedientes de depuración de la Residencia de Estudiantes y datos del Archivo General de la Administración.
La web está dividida en cinco apartados: Archivo, Memoria, Reparación, Referencias y Contacto. El apartado Archivo permite buscar historias por género, ocupación en la JAE o en la Fundación Nacional para Investigaciones Científicas y Ensayos de Reformas (FNICER), centro o institución y resultado del proceso de depuración. El apartado Reparación clasifica las historias según mujeres, personal de gestión, personal docente e investigador, trayectorias retomadas, truncadas y personas exiliadas.
Romero afirmó que «no podemos hablar de depuración como una única cosa (…) fue un proceso complejo, que se fue acomodando a los distintos momentos de la dictadura y que fue una práctica sostenida en el tiempo». El archivo también incluye un apartado de Bibliografía y otro llamado Memoria, que describe el proceso de creación de la web. El apartado Contacto contiene un formulario para que la ciudadanía pueda compartir información con los investigadores, con el objetivo, según Romero, de «conectar la documentación de los archivos con las memorias familiares».
La investigadora María Jesús Santesmases sostuvo que el acto implica que el CSIC «se hace cargo de su origen como institución franquista» y que «hay un reconocimiento político, historiográfico y documental y un esfuerzo de reparación y recuperación de la memoria».
Del Pino afirmó que el CSIC está «en el mejor momento de toda su historia», pero que les faltaba «hacer una revisión completa de su memoria» para ser una institución «democráticamente avanzada». Agregó que la JAE «cambió la ciencia española» y se preguntó «hasta dónde hubiera llegado» el sector si la JAE hubiera tenido «un proceso de crecimiento y consolidación».
Con este acto, el CSIC inició los actos conmemorativos por los 120 años de la JAE. Del Pino indicó que «fue creada en el año 1907 y aunque estamos en el 2026, queríamos extender la conmemoración desde ya para tener tiempo de hablar de la memoria democrática de nuestra institución, de lo que fue la JAE, durante estos próximos 18 meses».
El secretario de Estado de Ciencia, Innovación y Universidades, Juan Cruz Cigudosa, señaló que el proyecto «no reconstruye únicamente los expedientes» del personal depurado, sino que también «ayuda a comprender qué es lo que (la dictadura) quiso destruir: una España que entendía la educación como un ascensor social». Cigudosa destacó que «la JAE representa una apuesta política porque defendió una idea transformadora de la ciencia. Ligó el conocimiento a una forma de emancipación: la ciencia no debía servirnos sólo para entender el mundo, sino para mejorarlo». Asimismo, afirmó que este acto recuerda que el sistema público de ciencia español «nació ligado a un ideal democrático de igualdad y de emancipación» y que «los grandes avances de la ciencia española han estado siempre ligados a los gobiernos que creen en la ciencia, gobiernos progresistas».
