Las abogadas querellantes Valeria Carreras y Lorena Arias advirtieron sobre una supuesta operación mediática para instalar la idea de que no se sabe qué pasó con el submarino, con el objetivo de evitar condenas.
Buenos Aires, 1 de julio (NA) – Las abogadas querellantes en el juicio por el hundimiento del ARA San Juan, Valeria Carreras y Lorena Arias, advirtieron sobre una “presión mediática y política” ejercida sobre el Tribunal Oral Federal de Santa Cruz, que debe juzgar el caso del submarino siniestrado en 2017.
En declaraciones a la Agencia Noticias Argentinas, ambas letradas afirmaron que se pretende “instalar una operación mediática con la idea de que no saber qué pasó” y así “no existan las condenas” para los responsables de la muerte de los 44 tripulantes.
“A pocos días de que el Tribunal Oral Federal de Santa Cruz dicte veredicto por el hundimiento del ARA San Juan y la muerte de sus 44 tripulantes, distintos medios nacionales vienen replicando, nota tras nota, los argumentos de las defensas de los acusados. No es casualidad. Es presión y la denunciamos. La operación mediática es clara: instalar la idea de que ‘no se sabe qué pasó’ y que, por lo tanto, no debe haber condenas, y eso es falso”, declaró Carreras.
En la misma línea, manifestaron que para los delitos imputados —incumplimiento de los deberes de funcionario público, omisión de los deberes de oficio y estrago culposo agravado por el resultado de muerte— “la prueba producida es contundente”. Indicaron que dicha prueba “ya fue evaluada tres veces” y en todas se obtuvo el mismo resultado: la instrucción, en enero de 2020, “procesó a los responsables con esa prueba” y la Cámara Federal de Apelaciones de Comodoro Rivadavia, en noviembre del mismo año, “confirmó esos procesamientos” con las mismas evidencias.
Además, señalaron que el Consejo de Guerra de la propia Armada Argentina, también con esa prueba, encontró “elementos suficientes para destituir a oficiales superiores”. “No hace falta una prueba nueva, hace falta que el Tribunal no ceda ante la presión. Ocho años y ocho meses de excusas”, agregaron.
“En este tiempo, la estrategia de las defensas fue mutando: primero la apertura accidental de una válvula, después la responsabilidad de la tripulación, después la del comandante fallecido, que no puede defenderse, y ahora la comparación de un imputado con un héroe de la mitología griega, un ‘Ulises contemporáneo’. Todo, menos hacerse cargo de sus actos y de sus omisiones”, plantearon.
El juicio por el hundimiento del ARA San Juan comenzó en marzo de este año y busca determinar las responsabilidades penales de cuatro altos mandos de la Armada por la muerte de 44 tripulantes: Luis López Mazzeo, ex comandante de Adiestramiento y Alistamiento Naval; Claudio Villamide, ex comandante de la Fuerza de Submarinos; Héctor Alonso, ex jefe del Estado Mayor del Comando de la Fuerza de Submarinos; y Hugo Correa, ex jefe del Departamento de Operaciones. Paralelamente, se pretende esclarecer si estos cuatro militares permitieron que el submarino zarpara y operara a pesar de presentar deficiencias técnicas y controles pendientes.
“Nosotras representamos a suboficiales y familiares sin padrinos políticos, sin fortuna. Muchos de ellos lejos de Buenos Aires, en sus provincias, que desde hace ocho años piden justicia y que vivieron en carne propia las consecuencias del accionar de los altos mandos de la Armada Argentina. Este juicio no es contra la Armada. Es por 44 hombres que la integraban y que perdieron la vida por decisiones y omisiones de sus superiores. No nos subestimen. El mar no los hundió. Fueron los hombres. Y deben ser condenados”, concluyeron.
