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Hallan en Santa Cruz una planta fósil de 150 millones de años con preservación excepcional

Una nueva especie de planta, Austrohamia vitrea, fue descubierta en rocas jurásicas en Santa Cruz. Su preservación permite ver detalles celulares.

Buenos Aires, 29 de junio (NA) – Una nueva especie de planta, denominada Austrohamia vitrea, fue descubierta en rocas jurásicas de aproximadamente 150 millones de años en la región del Macizo del Deseado, provincia de Santa Cruz. La preservación excepcional de los fósiles permitió ver detalles a nivel celular, algo poco frecuente en el registro fósil.

El estudio, encabezado por especialistas del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y el Museo Paleontológico Egidio Feruglio (MEF), fue publicado en la revista científica American Journal of Botany.

Austrohamia vitrea se categorizó dentro de la familia que en la actualidad contiene al Alerce patagónico, o Lahuán, y los cipreses (Cupressaceae), que se caracteriza por su excepcional preservación anatómica en tres dimensiones. El nombre de la especie “vitrea”, del latín que significa “de vidrio”, hace referencia a la apariencia translúcida de las hojas y ramas que se preservaron dentro de rocas ricas en sílice, que permite observar su anatomía de manera tridimensional como si se mirara a través de una vitrina.

“En los cortes delgados de este tipo de rocas podemos ver células y tejidos con mucha claridad”, explicó Ignacio Escapa, coautor del trabajo de investigación. Según el especialista, este nivel de detalle suele perderse durante la fosilización, ya que los procesos que transforman a los organismos en fósiles habitualmente destruyen o alteran la estructura celular original.

Austrohamia vitrea es la primera especie del género con anatomía interna preservada en tres dimensiones, lo que ofrece información clave sobre cómo eran estas plantas y cómo vivían durante el Mesozoico.

Hace más de 150 millones de años, durante el período Jurásico, la región del Macizo del Deseado experimentó una intensa actividad volcánica y geotérmica. En este ambiente, aguas termales ricas en minerales impregnaron rápidamente los tejidos de ramas y hojas de Austrohamia vitrea. Gracias a ese proceso, la materia orgánica fue reemplazada por minerales con un nivel de detalle extraordinario. La preservación permite ver detalles que rara vez se conservan en los fósiles: desde los tejidos que ayudaban a transportar agua y nutrientes dentro de las hojas, hasta los estomas, pequeños poros por los que la planta intercambiaba gases con el ambiente.

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