El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó con atacar con fuerza a Irán y posiblemente tomar la isla de Kharg, ubicada en el golfo Pérsico, que concentra cerca del 90% de las exportaciones de crudo iraní.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó en las últimas horas que hoy mismo «atacará con mucha fuerza a Irán» junto a una posible toma de la isla de Kharg, perteneciente a la nación persa y ubicada en el golfo Pérsico. La zona compone un enclave de la nación persa donde se concentra cerca del 90% de sus ventas y su principal punto de exportación de crudo.
Se trata de un enclave de la nación persa donde se concentra cerca del 90% de sus ventas. Su valor estratégico la convierte en un objetivo clave, pero también en un foco de alto riesgo militar.
Fuentes iraníes y funcionarios occidentales afirmaron a Reuters que las conversaciones indirectas entre Estados Unidos e Irán sobre un acuerdo de paz preliminar se habían intensificado. Sin embargo, el recrudecimiento de las hostilidades esta semana mermó las perspectivas de una pronta resolución de más de tres meses de guerra.
La isla de Kharg es el principal punto de exportación de petróleo de Irán, por donde pasa cerca del 90% de sus ventas. Su valor estratégico la convierte en un objetivo clave, pero también en un foco de alto riesgo militar.
Según los especialistas, una ocupación podría provocar una reacción directa de Irán y sus aliados, incluyendo ataques con drones o colocación de minas en el estrecho de Ormuz. No obstante, a pesar de su peso económico, Kharg no sería suficiente para forzar una rendición iraní. Los analistas coinciden en que Teherán podría continuar exportando petróleo, aunque en menor medida, incluso si pierde el control de la isla. «Será difícil tomarla, mantenerla. Y podría dañar la economía, pero no de una manera que obligue a los iraníes a capitular», sostuvo Danny Citrinowicz, investigador asociado de los Programas para Oriente Medio del Atlantic Council.
Casi a diario, millones de barriles de petróleo crudo brotan de los principales yacimientos de Irán —entre ellos Ahvaz, Marun y Gachsaran— a través de oleoductos hasta la isla, conocida entre los iraníes como la «Isla Prohibida» debido a los estrictos controles militares. Su capacidad de almacenamiento se estima en cerca de 30 millones de barriles y actualmente cuenta con 18 millones de barriles de crudo almacenado, informó Reuters.
En los círculos militares occidentales se debate si atacar las instalaciones de Kharg podría golpear de forma decisiva la capacidad financiera de Teherán. El exprimer ministro israelí Yair Lapid, por ejemplo, instó recientemente a destruir la infraestructura de la isla para debilitar al régimen iraní.
La importancia estratégica de Kharg reside en su geografía, ya que las aguas profundas que la rodean permiten el atraque seguro de superpetroleros, una ventaja natural que gran parte de la costa continental iraní no posee. Desde esta isla se canaliza el crudo proveniente de campos petroleros transportado a través de una red de oleoductos submarinos antes de su almacenamiento y exportación.
Estados Unidos lanzó nuevos ataques contra Irán y profundiza la escalada militar en Medio Oriente. La tensión entre Estados Unidos e Irán volvió a escalar este miércoles luego de que las fuerzas del Comando Central estadounidense (Centcom) lanzaran nuevos bombardeos sobre territorio iraní. La operación fue presentada por Washington como una acción de «legítima defensa» frente a la creciente confrontación militar entre ambos países. La ofensiva se produjo horas después de que el presidente Donald Trump endureciera su discurso y advirtiera públicamente que Teherán tendría que «pagar el precio» por sus recientes acciones contra intereses estadounidenses en la región. Según informó el Centcom, los ataques estuvieron dirigidos contra sistemas de defensa aérea, centros de comando y control de drones y emplazamientos de radar ubicados en el sur de Irán, particularmente en las cercanías del estratégico estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del mundo para el transporte de petróleo.
