InicioSociedadEl trabajo para mayores de 60 años en una sociedad que envejece

El trabajo para mayores de 60 años en una sociedad que envejece

El aumento de la esperanza de vida impulsa el debate sobre la reinserción laboral de personas mayores de 60 años. Gobiernos, empresas y especialistas analizan estrategias para integrar a una población que vive más tiempo.

El aumento de la esperanza de vida y los desafíos de sostenibilidad de los sistemas previsionales están impulsando un debate cada vez más presente en distintos países: la reinserción laboral de los mayores de 60 años. En ese contexto, gobiernos, empresas y especialistas analizan nuevas estrategias para integrar a una población que vive más tiempo y que, en muchos casos, continúa en condiciones de trabajar.

En diálogo con Canal E, la licenciada en Relaciones Laborales Ayelén Kalenok explicó cómo evoluciona esta discusión a nivel internacional y cuáles son las políticas que comienzan a implementarse para acompañar este cambio demográfico.

La reinserción laboral de los mayores de 60 años gana protagonismo

Kalenok señaló que la imagen tradicional de la tercera edad quedó desactualizada frente a la realidad actual. Según explicó, las personas viven más años y mantienen niveles de actividad muy distintos a los de generaciones anteriores. En ese sentido, afirmó que «se está empezando a hablar de diferentes programas de reinserción laboral para personas que tal vez pensaríamos que están en una edad de no trabajar más». La especialista indicó que el fenómeno plantea desafíos tanto para quienes superan los 60 años como para el resto de los trabajadores, que deberán adaptarse a equipos cada vez más diversos en términos generacionales.

Los desafíos de una población más longeva

La especialista remarcó que el aumento de la esperanza de vida obliga a repensar la relación entre la población económicamente activa y quienes reciben beneficios previsionales. Según sostuvo, «la esperanza de vida se está extendiendo», un fenómeno que genera nuevas discusiones sobre la edad jubilatoria y la sustentabilidad de los sistemas de seguridad social. Sin embargo, aclaró que la cuestión no debe abordarse únicamente desde una perspectiva económica, sino también considerando que muchas personas mantienen capacidades y expectativas laborales más allá de los 60 años. En esa línea, expresó que «esto de decir ya estás para descansar o no estás con la capacidad física para seguir trabajando, tampoco es real».

Capacitación e incentivos para fomentar el empleo senior

Consultada sobre posibles mecanismos para impulsar la contratación de personas mayores, Kalenok explicó que actualmente no se discuten esquemas de cupos obligatorios. Por el contrario, detalló que distintos países están avanzando en incentivos económicos y programas de capacitación específicos. Al respecto, señaló que «lo que tiene que ver con incentivos económicos e impositivos para quienes contraten este tipo de poblaciones» aparece como una de las herramientas más utilizadas en países europeos como Alemania y España. Además, destacó la importancia de actualizar conocimientos vinculados a la digitalización y las nuevas tecnologías para facilitar la reinserción laboral. Según explicó, muchas personas mayores no desarrollaron su carrera profesional en entornos atravesados por herramientas digitales o inteligencia artificial, por lo que la capacitación se vuelve un factor central.

¿De qué trabajarán los adultos mayores del futuro?

Otro de los interrogantes planteados durante la entrevista estuvo relacionado con los empleos que podrían desempeñar las generaciones que lleguen a los 70 años en las próximas décadas. Kalenok sostuvo que la respuesta dependerá de los cambios productivos y tecnológicos que atraviesen las economías. En ese sentido, explicó que existen sectores con un fuerte desgaste físico, como la construcción o la minería, donde la continuidad laboral resulta más compleja. Sin embargo, en otras actividades vinculadas a servicios o tareas administrativas, las posibilidades son mayores. La especialista remarcó que «más que saber la flexibilidad horaria, es ver para qué áreas se va a desarrollar esta nueva ampliabilidad», al referirse a la extensión de la vida laboral.

El ejemplo de otros países y los cambios culturales

Kalenok también mencionó el caso de Estados Unidos, donde es habitual observar trabajadores de mayor edad en actividades vinculadas a la atención al público, comercios y restaurantes. Según explicó, en esos mercados la presencia de personas mayores en el ámbito laboral forma parte de una realidad más naturalizada que en Argentina. La especialista consideró que el envejecimiento poblacional obligará a replantear conceptos históricos sobre el retiro y la jubilación, generando nuevos desafíos para las empresas, los gobiernos y los propios trabajadores. De cara a los próximos años, la discusión sobre el empleo senior promete ganar relevancia a medida que aumente la longevidad y se profundicen los cambios en el mercado laboral.

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