La Familia Real asistió este domingo a la misa presidida por el Papa León XIV en el Palacio de Cibeles. El pontífice entregó la Llave de Oro al alcalde de Madrid.
La Familia Real ha acudido esta mañana al Palacio de Cibeles con motivo de la Santa Misa presidida por el Papa León XIV. Junto a él se encontraban el rey Felipe, la reina Letizia, la princesa Leonor y la infanta Sofía, siguiendo el orden de precedencia oficial.
El pontífice hizo entrega de la Llave de Oro de la ciudad al alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida. Dicha llave constituye un reconocimiento a la hospitalidad del Papa por su acogida en la capital. El Papa se dirigió a los cientos de personas que se encontraban en los alrededores, desde un altar de grandes dimensiones con un Cristo dispuesto por la Comunidad de Madrid.
Durante su homilía, el Papa León XIV afirmó: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe de la que beber también hoy. Una escuela que nos enseña a arrodillarnos ante Dios y ante el prójimo, porque nadie puede arrodillarse ante el Señor y despreciar al hermano».
Asimismo, el Papa instó a dejar atrás una «fe cómoda y privada» para pasar a ser «constructores de un mundo nuevo». Sostuvo: «Dejemos que hidrate las sequedades de nuestro corazón, para salir después a los caminos de la vida y de la historia y llevar entre la gente esta corriente de agua fresca, corriente de amor, de paz, de justicia y de alegría. Bebamos de nuevo de esta fuente eucarística que no nos encierra en una devoción privada sino que nos envía a regar a los hermanos, a las familias, a los pobres, a quienes sufren, a quienes han perdido la esperanza».
