El asesor Santiago Caputo y el diputado Martín Menem ingresaron en una fase ‘stand by’ tras semanas de tensión interna en el Gobierno.
Buenos Aires, 7 de junio (NA). Después de aquel mensaje en X de la cuenta Periodista Rufus que desencadenó la reacción inmediata de Santiago Caputo contra el diputado Martín Menem, muchos sectores del Gobierno señalaron que la disputa fue parte del pasado. Sin embargo, fuentes consultadas por la Agencia Noticias Argentinas indicaron que no hay una tregua ni cambio en las condiciones, solo un impasse.
Según fuentes libertarias, entre los dos protagonistas no se firmó una tregua. Todo sigue igual entre las partes y, de acuerdo con quienes conocen la naturaleza del conflicto, existe un ‘stand by’. Tanto el consultor como el riojano ‘fingen demencia’ y actúan como si nada hubiese sucedido. Hay ‘juego limpio’ por el momento, atendiendo la preocupación del oficialismo por instalar que la economía está en buenas condiciones y que ‘lo peor ya pasó’, como remarcaron tanto Javier Milei como Luis Caputo, ministro de Economía.
En el último encuentro de la mesa política, ocurrido hace dos semanas, hubo un reencuentro entre los dos referentes de La Libertad Avanza sin chispazos. En Las Fuerzas del Cielo, la agrupación política cercana al consultor, son conscientes de que, pase lo que pase, no habrá castigo para Menem y sus allegados por lo sucedido. Una situación que se repite con cada una de las personas que se encolumnan con Karina Milei, secretaria general de la Presidencia.
La percepción en la organización es que muchos dirigentes pueden cometer errores, pero estar detrás de la hermana del jefe de Estado los ayuda a sostenerse en La Libertad Avanza. La prueba está en Manuel Adorni, jefe de Gabinete, quien se vio involucrado en una causa judicial por supuesto enriquecimiento ilícito. Todas las semanas, distintos hechos producto de la causa que indaga Ariel Lijo lo golpearon directamente. Prometió una declaración jurada que hasta el momento no apareció, pero la titular de La Libertad Avanza prometió sostenerlo hasta las últimas consecuencias.
Según diagnósticos en el oficialismo, solo hay una posibilidad de que la guerra tenga más capítulos: que el riojano recargue dardos contra su contrincante. Tras la pelea que encarnó Patricia Bullrich, volvieron a señalar que las diferencias se deben dirimir puertas adentro. Es una de las frases predilectas de Menem, quien cuando se lo consultó por el tema pidió resolución ‘en el vestuario y no en la cancha’.
