Un nuevo estudio publicado en The Royal Society explica la razón evolutiva detrás de los brazos reducidos del Tyrannosaurus rex.
Buenos Aires, 20 de mayo (NA) – Un estudio publicado recientemente en la revista The Royal Society reveló la causa de los brazos desproporcionadamente pequeños del Tyrannosaurus rex, uno de los dinosaurios carnívoros más conocidos. El T. rex medía aproximadamente 4 metros de altura, 13 metros de largo y pesaba 9 toneladas, mientras que sus brazos apenas alcanzaban un metro de longitud.
Investigadores del University College London (UCL) y de la Universidad de Cambridge determinaron que la reducción de las extremidades fue una respuesta adaptativa al gigantismo y al robustecimiento de la cabeza del animal. Durante años, la hipótesis predominante, planteada por el paleontólogo Kevin Padian, sugería que los brazos se acortaron para evitar amputaciones accidentales durante la alimentación grupal. Sin embargo, el nuevo análisis indica que el acortamiento ocurrió en sintonía con el desarrollo de la musculatura del cuello y del cráneo, que se convirtieron en las principales herramientas de caza.
Según los científicos, a medida que el linaje evolucionaba hacia formas gigantes de hasta siete toneladas, la presión evolutiva se concentró en la cabeza. Los cráneos se volvieron enormes y las mandíbulas extremadamente potentes, lo que hizo innecesario el uso de los brazos para sujetar a las presas. Conservar brazos largos y musculosos habría representado un gasto energético y un obstáculo para la postura y la locomoción, por lo que las mutaciones genéticas redujeron los brazos en favor de una mayor eficiencia.
