La causa federal por el ‘Retrato de una dama’, obra vinculada al expolio nazi hallada en Mar del Plata, avanza hacia su definición judicial. La querella evalúa junto al Museo del Holocausto de Buenos Aires la exhibición del cuadro en el país, siempre que la Justicia ordene su restitución a la heredera.
La obra ‘Retrato de una dama’, encontrada en una vivienda de Mar del Plata y vinculada al expolio nazi, podría exhibirse en el Museo del Holocausto de Buenos Aires si la Justicia ordena su restitución formal a la heredera del galerista neerlandés Jacques Goudstikker, Marei von Saher.
Los abogados Guillermo Brady, Juan Ignacio Pascual y Herberto A. Robinson, representantes de la única heredera, lideran la querella. Según fuentes oficiales, el equipo legal inició conversaciones con las autoridades del Museo para acordar el préstamo de la obra. En las negociaciones participan el directivo de la institución, Jonathan Karszenbaum, y la asesora legal del museo, la Dra. Valeria Elfman.
La propuesta bajo análisis establece que, si la Justicia restituye el cuadro a Marei von Saher, la obra se cedería en préstamo al Museo del Holocausto de Buenos Aires. De concretarse, marcaría el primer precedente en Argentina de una devolución judicial de arte expoliado por los nazis.
En paralelo, la causa judicial avanza hacia su definición. El expediente se encuentra en la recta final de la etapa preparatoria que exige el nuevo Código Procesal Penal Federal, mientras se ejecutan las últimas medidas de prueba. Al cerrar la etapa de investigación, la fiscalía y la querella recibirán el expediente para formalizar sus acusaciones. Este paso dará inicio a la audiencia de control, filtro definitivo antes de un posible juicio oral.
En las últimas semanas, la causa sumó el respaldo de la DAIA, que se incorporó como amicus curiae mediante un informe. El documento detalla el saqueo que sufrió la familia Goudstikker bajo el régimen nazi e invoca normativas globales como los Principios de Washington (1998) y la Declaración de Terezín (2009).
Fuentes de la querella confirmaron que, con las pruebas acumuladas, pedirán que el caso vaya a juicio oral bajo cargos de encubrimiento y lavado de activos, ambos bajo la figura agravada. Para los sospechosos solicitarán penas máximas: prisión de cumplimiento efectivo por encima de los 10 años y multas millonarias. Considerando que las pericias tasaron el cuadro en 250.000 euros, las multas podrían alcanzar hasta diez veces ese valor.
