Golden Tempo ganó la carrera de Churchill Downs con una remontada desde el último puesto. José Luis Ortiz superó a su hermano Irad en el final y Cherie DeVaux se convirtió en la primera mujer entrenadora en ganar la prueba en 152 años.
En el legendario hipódromo de Churchill Downs, el Kentucky Derby de este año entregó un desenlace que parecía escrito para el cine. Golden Tempo, un potrillo en el que pocos confiaban, surgió desde el fondo del lote de 18 competidores para llegar al disco un pescuezo adelante. La recta final se abrió como un escenario y el caballo fue agigantándose entre sus rivales hasta superar al favorito Renegade, montado por Irad Ortiz, hermano del jockey vencedor, José Luis Ortiz. Así se dio un 1-2 en familia: José cumplió su sueño en la carrera más famosa del mundo y se lo frustró a su hermano mayor.
En las tribunas, otra historia se escribía en paralelo: Cherie DeVaux se convertía en la primera entrenadora en conquistar la prueba, rompiendo una barrera de 152 años. La emoción la venció y su reacción se viralizó. Golden Tempo, nacido en Kentucky y reservado por sus criadores Phipps Stable y St. Elias Stables, llegó a la carrera con perfil bajo. En apenas cuatro salidas previas había conseguido dos primeros puestos y dos terceros. Su equipo confiaba en que, si el ritmo era intenso, podría ser peligroso al final. Y el desarrollo les dio la razón en una prueba sobre 2000 metros donde la paciencia fue clave.
Después de la carrera, José Ortiz, de 32 años, crecido en Puerto Rico y radicado en Estados Unidos en 2012, habló de paciencia y confianza en el plan. Su trayectoria incluye triunfos en cada etapa de la Triple Corona y la última Dubai World Cup. Cherie DeVaux, por su parte, creció dentro del ambiente, aprendiendo como asistente cada detalle del cuidado animal. Con ocho años dedicada al oficio, eligió no exigir de más a Golden Tempo en la preparación y ahora anunció que no lo llevará al Preakness Stakes para esperar hasta junio y presentarlo en el Belmont Stakes.
