Mientras los diputados debaten en el Congreso, las fuerzas de seguridad realizaron un operativo con gases y empujones. Organizaciones ambientales cuestionan la medida y apuntan contra el oficialismo.
En medio del debate parlamentario sobre la ley de protección de glaciares, el Gobierno nacional implementó un fuerte operativo de seguridad que incluyó el uso de gases lacrimógenos y empujones para dispersar a los manifestantes. La protesta, convocada por organizaciones ambientalistas, busca evitar la sanción de una norma que consideran perjudicial para los ecosistemas de alta montaña.
Desde las primeras horas de la mañana, efectivos de las fuerzas federales se desplegaron en las inmediaciones del Congreso, impidiendo el acceso de los manifestantes al recinto. Los organizadores denunciaron que el operativo es inconstitucional y que atenta contra el derecho a la protesta pacífica. Asimismo, señalaron al oficialismo y a sus aliados como responsables de impulsar una legislación que, según ellos, favorece intereses económicos en detrimento del medio ambiente.
El debate en la Cámara de Diputados se desarrolla con versiones enfrentadas. Mientras el oficialismo defiende el proyecto como un avance en la regulación de la actividad minera, la oposición y las organizaciones sociales sostienen que debilita la protección de los glaciares. La jornada continúa con alta tensión tanto en el recinto como en las calles.
