El gobierno nacional lanzó una licitación privada para remodelar la terminal de ómnibus de Retiro, con una inversión estimada de US$79 millones y financiamiento 100% privado.
El gobierno nacional llamó a una licitación privada para remodelar de forma integral la terminal de ómnibus de Retiro, la más importante del país en transporte automotor de pasajeros, por donde circulan entre 10 y 12 millones de personas al año. Mediante el decreto 273/2026, publicado en el Boletín Oficial el pasado viernes 24 de abril, se declaró la iniciativa de “interés público” y se busca modernizar el espacio con nuevos sectores, un hub de transporte y más comercios.
El proyecto contempla una “renovación integral y una ampliación estratégica” de la Estación Terminal de Ómnibus Retiro (ETOR), con el objetivo de convertirla en un polo intermodal eficiente, accesible y contemporáneo. Incluye la incorporación de nuevas actividades y servicios para optimizar el rendimiento operativo, mejorar la experiencia del usuario y fortalecer la inserción urbana del conjunto.
Las obras previstas abarcan el reacondicionamiento, modernización y ampliación de la terminal, junto con la optimización de los servicios de administración, mantenimiento y operación. También se desarrollarán espacios complementarios que se definirán en el proceso licitatorio. El proyecto busca reposicionar a la terminal como un nodo clave del sistema metropolitano y nacional de transporte, promoviendo la integración de distintos medios de movilidad y consolidando una plataforma urbana de usos múltiples.
La medida implica poner fin a una concesión otorgada en 1993, actualmente vencida, a cargo de la empresa TEBA S.A. de Néstor Otero. El nuevo esquema será con financiamiento 100% privado. Cuatro empresas fueron invitadas a participar: Inverlat Investment (dueña de Havanna), Service Trade (del grupo inmobiliario Narváez), Inversiones Peirod y BV Investment.
El decreto obliga a lanzar una licitación pública en un plazo de 60 días para elegir al concesionario final. Las empresas impulsoras corren con ventaja por haber presentado la iniciativa, aunque competirán otros proyectos. El futuro concesionario deberá pagar un canon mensual al Estado, financiar las obras, operar la terminal y explotar comercialmente los espacios. La propuesta de Inverlat y sus socios, presentada en 2025, solicita una concesión de 30 años y una inversión estimada de US$79 millones, con obras a realizar en cinco años. El canon mensual ofrecido es de $100 millones (aproximadamente US$71.500 al tipo de cambio oficial actual).
