La Federación Empresarial de Corrientes y un amplio grupo de legisladores nacionales acordaron un plan conjunto para exigir la finalización de las obras paralizadas en la Ruta Nacional 12, destacando su impacto en la economía y la seguridad vial.
La paralización de las obras en la Autovía de la Ruta Nacional 12 ha generado una inusual cohesión política en Corrientes. En la sede de la Federación Empresarial de Corrientes (Fecorr), el sector privado y legisladores nacionales definieron una estrategia coordinada para exigir la finalización de esta infraestructura, considerada clave para la provincia.
La reunión contó con la presencia del senador Carlos Mauricio Espínola y del diputado nacional Raúl Hadad, y recibió adhesiones de los senadores Eduardo Vischi y Mercedes Valenzuela, y de los diputados Nancy Sand, Diógenes González y Christian Zulli. El mensaje fue unánime: la autovía es una necesidad estructural para la seguridad y la economía regional.
Como resultado del encuentro, se definió un plan de acción que incluye: gestionar una participación de Fecorr ante la Comisión de Obras Públicas de la Cámara de Diputados de la Nación; organizar un evento de visibilización en la Ciudad de Buenos Aires; y promover que los siete diputados nacionales por Corrientes actúen en bloque para enviar una señal de unidad.
Desde Fecorr advirtieron que la postergación de la obra tiene un alto costo. «La falta de una autovía adecuada incrementa los costos de transporte y afecta la competitividad de nuestras economías regionales», señalaron. Además, destacaron el factor crítico de la seguridad vial en tramos de alta circulación.
Los legisladores coincidieron en que la autovía debe ser tratada como una política de Estado que trascienda coyunturas electorales, fundamental para fortalecer la conectividad y la logística provincial. La Federación insistió en que el proyecto es una «causa común de los correntinos», con impacto en empresarios, comerciantes, el sector turístico y la ciudadanía en general.
La articulación público-privada iniciada marca el comienzo de un seguimiento permanente para que la obra no quede en el olvido y el Gobierno nacional asigne los recursos necesarios.
