La gobernadora Kathy Hochul anunció cambios en la ley de asistencia a víctimas, eliminando la obligatoriedad de presentar denuncia policial para solicitar ayuda económica.
El estado de Nueva York incorporó modificaciones en la normativa que regula la asistencia a personas afectadas por delitos. La gobernadora Kathy Hochul formalizó enmiendas que cambian el acceso a compensaciones y servicios.
Uno de los cambios centrales es que ya no será obligatorio presentar una denuncia ante la policía para solicitar compensación económica, un requisito vigente durante décadas. A partir de ahora, se aceptarán documentos emitidos por profesionales de la salud, órdenes de protección u otros organismos oficiales. La medida busca facilitar el acceso a personas que evitan el contacto con el sistema judicial por temor a represalias o por su situación migratoria.
Las enmiendas, firmadas en el marco de la Semana de los Derechos de las Víctimas del Crimen, también introducen ajustes en los montos de reembolso. Se incrementó el límite para gastos funerarios y se amplió el acceso a compensaciones para víctimas de fraudes financieros.
Además, se extendió la cobertura de tratamientos preventivos vinculados a agresiones sexuales, eliminando restricciones de edad. El estado mantiene un esquema sin límite para gastos médicos y atención psicológica. Otro cambio extiende el período disponible para presentar solicitudes de compensación.
La Oficina de Servicios a Víctimas, que administra estos programas, trabaja con una red de más de 250 programas comunitarios. El financiamiento proviene de multas aplicadas a personas condenadas, sin utilizar fondos de impuestos.
