La entidad monetaria bajó el porcentaje de fondos que los bancos deben mantener inmovilizados, con el objetivo de aumentar la liquidez y mejorar las condiciones de financiamiento.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) redujo la exigencia de efectivo mínimo diario para las entidades financieras con el objetivo de mejorar las condiciones crediticias para empresas y personas. La disposición fue oficializada a través de la Comunicación «A» 8423 del organismo monetario.
La medida disminuye el porcentaje de fondos que los bancos deben mantener inmovilizados cada jornada, pasando del 75% al 65%. El esquema de encajes o efectivo mínimo es el porcentaje de los depósitos que los bancos deben mantener inmovilizados, ya sea en cuentas en el Banco Central o en activos autorizados, como resguardo de seguridad. Esta decisión profundiza el camino iniciado en noviembre de 2025, cuando dicho límite se había reducido del 95% al 75%.
El objetivo de esta decisión es otorgar mayor liquidez al sistema financiero y fomentar la oferta de préstamos al sector privado. Al requerir menos dinero en reserva obligatoria por día, las instituciones cuentan con más recursos disponibles para volcar al mercado crediticio.
Desde el Banco Central explicaron que estas disposiciones se vinculan con el escenario macroeconómico actual. «Entre julio y octubre de 2025, el sistema financiero debió adoptar medidas excepcionales ante un shock político previo a elecciones», recordaron. La normalización actual busca desarmar gradualmente esos mecanismos para recuperar un esquema de funcionamiento más eficiente y fluido para el crédito y el ahorro.
Desde el Directorio del Banco Central señalaron que la iniciativa busca «perfeccionar el funcionamiento del mercado monetario y facilitar la transmisión de las señales de política económica». Asimismo, indicaron que con este cambio se espera que «las entidades financieras gestionen con mayor eficiencia sus excedentes de liquidez, lo que debería traducirse en mejores condiciones de financiamiento para empresas y familias».
La normativa también elimina restricciones sobre los plazos de los títulos públicos que los bancos pueden utilizar para integrar estos encajes. Esta flexibilización se suma a la reciente derogación de las normas que limitaban el acceso al crédito subsidiado para productores de soja y trigo. Aquella medida previa tuvo como fin «eliminar distorsiones regulatorias que afectaban la tasa de interés de los sectores productivos», según comentaron desde la autoridad monetaria.
