El sindicato 32BJ SEIU aprobó una medida de fuerza que podría paralizar servicios en 3500 edificios si no hay acuerdo salarial antes del 21 de abril.
Los porteros y encargados de edificios de Nueva York votaron a favor de una huelga, una medida que podría dejar sin servicio a aproximadamente 1,5 millones de residentes si las negociaciones con los representantes de los propietarios no llegan a un acuerdo antes del martes 21 de abril.
Unos 34.000 trabajadores, nucleados en el sindicato 32BJ SEIU, paralizarían sus actividades, afectando a unos 3500 edificios, incluyendo condominios y complejos de departamentos. Los residentes deberían asumir las tareas de mantenimiento y seguridad que realizan estos empleados.
El conflicto se origina en el estancamiento de las negociaciones por un nuevo contrato colectivo. El sindicato reclama mejoras salariales y en las condiciones laborales. Según su comparación, un portero que hoy gana 30 dólares por hora tiene el mismo poder adquisitivo que uno que recibía 13 dólares en 1995. También exigen mejoras en las pensiones, licencias pagas y capacitación sobre cómo interactuar con agentes de inmigración.
La junta representativa de los dueños de los edificios argumenta que la industria atraviesa un momento financiero difícil por el aumento de costos operativos y regulaciones. Su propuesta incluye que los trabajadores contribuyan al costo de su seguro médico y la creación de una categoría inferior con salarios más bajos para nuevos empleados.
De concretarse, esta sería la primera huelga del sector en Nueva York desde 1991, cuando una medida de fuerza de 12 días logró aumentos salariales promedio del 4% anual.
El alcalde de la ciudad, Eric Adams, expresó su apoyo al reclamo sindical en un comunicado: «Bajo nuestra administración, Nueva York es, y siempre será, una ciudad sindical. Merecen un contrato justo que valore sus contribuciones a nuestros vecindarios y a nuestra ciudad».
