El gobernador Pullaro entregó al canciller Quirno un dossier técnico que busca revertir la clasificación europea que limita las exportaciones del biocombustible y amenaza a toda la cadena de la soja.
El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, presentó al canciller de la República Argentina, Pablo Quirno, un documento para sustentar ante la Unión Europea la revisión del estatus del biodiesel, una clasificación que actualmente limita la exportación hacia ese mercado desde el Mercosur.
La Comisión Europea emitió a comienzos de febrero un informe técnico que revisa la evidencia científica sobre la expansión de cultivos destinados a biocombustibles y la aplicación de los criterios del Reglamento 2019/807. Desde la Provincia se advierte que la normativa europea sobre «alto riesgo ILUC» (cambio indirecto del uso del suelo) excede la coyuntura específica del biodiesel y constituye una amenaza para toda la cadena de valor de la soja.
Al estigmatizar la materia prima desde su origen, esta regulación podría sentar un precedente que, en el corto plazo, condicione el ingreso al mercado europeo de productos como harina, aceite y poroto. De prosperar este proyecto, todas las exportaciones de biodiesel de soja desde Argentina, Brasil y los Estados Unidos quedarían fuera del mercado europeo, representando para el país un daño comercial estimado en 350 millones de dólares anuales.
El ministro de Desarrollo Productivo de Santa Fe, Gustavo Puccini, quien participó de la reunión, detalló que le entregaron al canciller un dossier que reúne datos científicos, técnicos, económicos y productivos sobre lo que implica para la provincia la producción y exportación de biodiesel a la Unión Europea. Precisó que estos datos «refutan la posición de la UE de considerar a la soja un insumo de alto riesgo», motivo por el cual se restringieron las importaciones.
En este contexto, la Cancillería estará en Bruselas la semana próxima realizando aportes técnicos, y este dossier será incorporado a esa exposición. La defensa del biocombustible fue planteada como una estrategia clave para resguardar el principal complejo agroexportador de la Región Centro y proteger a los distintos eslabones productivos que lo integran.
En paralelo, se destacó la importancia de avanzar en una nueva Ley de Biocombustibles que eleve los cortes obligatorios y otorgue previsibilidad al sector, fortaleciendo el mercado interno en un escenario internacional en el que el encarecimiento del petróleo mejora la competitividad relativa de los biocombustibles.
