Expertos explican cómo un tipo específico de este mineral puede ser un aliado fundamental para la reparación de tejidos y la salud del sistema locomotor.
El magnesio es un mineral esencial para numerosas funciones del organismo. Recientes estudios y recomendaciones de especialistas destacan el papel fundamental de una de sus formas, el magnesio glicinato, en los procesos de reparación muscular y fortalecimiento óseo.
Este compuesto, conocido por su alta biodisponibilidad y baja incidencia de efectos secundarios digestivos, participa activamente en la síntesis de proteínas, la contracción y relajación muscular, y en la formación de la estructura de los huesos. Su deficiencia puede ralentizar la recuperación después del ejercicio físico o de una lesión.
Los nutricionistas aconsejan incorporarlo a través de una dieta balanceada que incluya frutos secos, semillas, legumbres y vegetales de hoja verde. En casos específicos, y siempre bajo supervisión médica, puede considerarse la suplementación.
Mantener niveles adecuados de magnesio no solo beneficia al sistema músculo-esquelético, sino que también contribuye al buen funcionamiento del sistema nervioso y a la regulación de los niveles de energía.
