El oficialismo promueve un proyecto que elimina las elecciones primarias, modifica el financiamiento de campañas y la boleta única de papel, entre otros puntos. La Cámara Nacional Electoral advirtió sobre los riesgos de cambiar reglas electorales cerca de los comicios.
El Gobierno impulsa una reforma electoral que incluye la derogación de las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO), la eliminación del límite a los gastos de campaña, la supresión del aporte de fondos oficiales a las campañas y de la publicidad gratuita en radio y televisión, y un incremento del porcentaje de aportes que pueden realizar personas y empresas, según el proyecto oficial.
La iniciativa también incorpora los alcances de la ley de «ficha limpia» ya rechazada por el Senado, elimina el debate presidencial, introduce cambios en la boleta única de papel al incorporar un casillero para votar todas las categorías de un mismo partido en caso de elecciones simultáneas con las provincias, e incluye una veda menos restrictiva para la publicidad y difusión de encuestas, que podrán realizarse sin límites de tiempo, incluso durante su vigencia.
El oficialismo sostiene que la reforma busca favorecer sus chances electorales y debilitar a la oposición, según se desprende de declaraciones de sus impulsores. El proyecto ofrece supuestos beneficios políticos y fiscales a los gobernadores que votan en el Congreso a través de la formación de mayorías transaccionales, en detrimento del principio de representación popular, de acuerdo con el texto.
La Cámara Nacional Electoral advirtió mediante la Acordada Extraordinaria 155/26 respecto de los riesgos de instrumentar cambios en las reglas fundamentales de una elección cuando los procesos electorales se encuentran próximos, citando estándares de organismos internacionales en materia de tiempo, algunos de los cuales ya se encuentran sobrepasados.
Las PASO se celebraron ininterrumpidamente desde 2011 hasta 2023. En 2025 fueron suspendidas excepcionalmente para el calendario electoral de dicho año, en el cual se realizaron elecciones legislativas.
El proyecto también es objeto de críticas por parte de sectores que sostienen que la eliminación de las PASO implica un retroceso democrático. Argumentan que las primarias empoderan a los ciudadanos al reemplazar la selección de candidatos «a dedo» por parte de cúpulas partidarias y facilitar un voto estratégico. Además, señalan que el argumento del costo de realización aproxima a una concepción economicista de la democracia.
El texto completo del proyecto y los debates parlamentarios definirán su tratamiento en el Congreso.
