La ciudad espera más de un millón de visitantes para la misa del 11 de noviembre. Habrá restricciones vehiculares y cierres en museos y la basílica. Los hoteles locales tienen ocupación casi completa.
La ciudad de Luján se prepara para la visita del papa León XIV, quien celebrará una misa el 11 de noviembre próximo. Se espera la asistencia de más de un millón de personas, según estimaciones oficiales. La jornada será feriado provincial y se implementará un operativo de seguridad que incluye el cierre del acceso vehicular al centro de la ciudad.
El intendente local, Leonardo Boto, anticipó a LA NACION que la basílica permanecerá cerrada al público, probablemente desde el día anterior por razones de seguridad. La misa se realizará al aire libre, posiblemente al mediodía, y el templo será utilizado como sede logística para el escenario mayor que se montará sobre la avenida Nuestra Señora de Luján.
El operativo de seguridad comprende un vallado de dos kilómetros sobre la avenida principal, desde la plaza Belgrano hasta la rotonda que conecta con la ruta 7. Durante la jornada de la misa, también permanecerán cerrados el Complejo Museográfico Enrique Udaondo y el Museo del Transporte, ambos situados sobre la plaza Belgrano.
Las reservas hoteleras en la ciudad están casi completas para la noche del 11 de noviembre. Los hoteles Los Monjes, Real y San Ceferino, entre otros, no tienen disponibilidad para esa fecha.
La basílica de Luján, de estilo neogótico ojival, es el principal atractivo de la ciudad. Su construcción se inició en 1890 por iniciativa del padre Jorge María Salvaire y finalizó en 1935. Incluye un Museo Histórico de la Basílica y una Cripta en el subsuelo, y permite ascender a las torres para obtener una vista panorámica. El paseo debe realizarse 48 horas antes o después de la celebración, ya que la circulación se cerrará cuando esté el pontífice.
El Complejo Museográfico Enrique Udaondo, primer cabildo de la villa en 1755 y declarado monumento histórico nacional en 1942, alberga el Museo Colonial e Histórico de la Provincia de Buenos Aires y la Casa del Virrey, que alojó al virrey Rafael de Sobremonte en 1806 durante su huida de Buenos Aires.
El Museo del Transporte, inaugurado en 1941, exhibe el papamóvil construido para la visita de Juan Pablo II en 1982, un colectivo de la línea 501 que el papa Wojtyla utilizó para trasladarse por la ciudad, la locomotora «La Porteña», el hidroavión «Plus Ultra», una carreta utilizada en el campamento «El Plumerillo» por José de San Martín, carrozas de gobernadores y presidentes, el velero «Legh» de Vito Dumas y los caballos criollos «Gato y Mancha».
El Museo Municipal de Bellas Artes, situado en la calle 9 de Julio, fue creado en 1963 y trasladado a su edificio actual en 1982. Exhibe muestras itinerantes.
El Paseo Ribereño del Río Luján ofrece un sendero de hormigón de 2,50 metros de ancho y 850 metros de longitud en cada margen, ideal para caminar o andar en bicicleta. En el sector urbano entre el Puente de las Tropas y el Puente Mendoza hay un paseo gastronómico.
Entre las opciones gastronómicas se encuentran el restaurante L’Eau Vive, atendido por monjas de la Familia Misionera Donum Dei, que ofrece cocina francesa; Sapori Divini, que fusiona comida argentina e italiana con vista a las torres de la basílica; Don Obayca, con 125 años de antigüedad y especializado en pastas caseras en la localidad de Cortínez; y el viñedo y restaurante Zaffratelli, que rescata sabores locales.
La Abadía de San Benito, monasterio benedictino fundado en 1914 y trasladado a Luján en 1973, cuenta con el Espacio San Benito, una santería y proveeduría donde se pueden adquirir productos lácteos elaborados por los monjes, además de una cafetería.
Para alojarse, además de los hoteles céntricos, se encuentran el hotel y spa San Ceferino, de cinco estrellas, y el Wyndham Garden, resort cuatro estrellas con spa y vista al campo de polo.
