Los ciudadanos israelíes concurrieron a las urnas en una jornada electoral con la mayor participación desde 1981. El primer ministro Benjamin Netanyahu aspira a un nuevo mandato, mientras las encuestas indican que no tendría posibilidad de formar gobierno. En paralelo, el Pentágono elevó el nivel de alerta en sus bases en la región ante un posible plan de ataque contra Irán, según informó el analista Andrés Repetto.
Israel celebró elecciones este martes en una jornada que definirá el futuro político del país. El primer ministro Benjamin Netanyahu, quien acumula 19 años en el poder, busca su séptimo mandato, mientras la oposición disputa la formación de gobierno.
Según el analista internacional Andrés Repetto, en diálogo con LN+, los comicios funcionan como un plebiscito sobre la gestión de Netanyahu. «Las encuestas dan números de un primer ministro que no tendría la posibilidad de formar gobierno», afirmó Repetto. Y agregó: «Eisenkot, que era un general de máximo líder del ejército que estuvo en el gabinete de emergencia de Netanyahu después del ataque terrorista del 7 de octubre, es quien está disputando la pelea para formar gobierno».
El especialista destacó que la participación ciudadana fue la más alta registrada desde 1981. «Es una elección que claramente es un veredicto sobre estos últimos años en el gobierno», sostuvo.
Respecto a la transparencia del comicio, Repetto mencionó que Netanyahu denunció intentos de fraude: «Recién Benjamín Netanyahu dijo que se querían robar la elección, no hay mucho dato más o pruebas sobre lo que ha dicho».
En el plano internacional, el analista señaló que el Pentágono elevó el nivel de alerta en todas sus bases militares de la región. «El alerta tiene que ver con lo que decidió el Pentágono. Están todas las bases militares en alerta máxima porque ya presentaron al presidente de los Estados Unidos un plan de ataque masivo contra Irán», explicó Repetto. Según el especialista, el plan contempla objetivos estratégicos críticos: «El Pentágono tiene todas las opciones sobre la mesa; el plan para atacar infraestructura civil, militar y sitios nucleares está en el despacho del presidente».
Repetto indicó que la ejecución de la ofensiva depende del presidente estadounidense: «Todo depende del presidente. No sabría decir si lo va a hacer o no; no es la primera vez que ante un ataque inminente decide no hacerlo, pero todo está listo».
En cuanto a las posibles alianzas tras los comicios, el analista sostuvo que «nadie tiene la posibilidad de generar una mayoría de una alianza en el Congreso, así que más allá de la votación, después viene el tema de las alianzas».
