El músico relató en PH Podemos Hablar la noche en que, tras un accidente, fue internado en España y organizó una celebración junto a Calamaro y otros músicos. También rememoró sus partidos de tenis con Eduardo Feinmann.
Andy Chango estuvo por primera vez en PH Podemos Hablar (Telefe) y relató una anécdota sobre una fiesta clandestina que organizó junto a Andrés Calamaro en un hospital de España, según sus declaraciones en el programa.
Todo comenzó cuando Andy Kusnetzoff les preguntó a los invitados —el músico, Charlotte Caniggia, Luciana Rubinska, Mónica Gutiérrez y Gonzalo Heredia— quién creían que había hecho una fiesta en un hospital. Entre risas, todos coincidieron en que era «re obvio» de quién se trataba.
«El accidente fue muy especial porque estábamos en un restaurante. Estaba en el primer piso y yo quise hacer un truco que era salir por una ventana y entrar por la otra. Estaban todos mis amigos de la época, Ariel Rot, una mesa larga, y los quería sorprender después de cenar», comenzó relatando Chango, al atribuirse la historia.
«Entonces salí por una ventana y cuando me fui a agarrar de la otra, me falló un centímetro y la ley de gravedad, ¡pa!, y me quebré el hueso calcáneo. De ahí me llevaron a un hospital», explicó sobre el accidente que terminó con él internado.
Fue entonces cuando entró en escena Calamaro, que por esos días estaba grabando su disco Honestidad brutal con parte de sus amigos músicos.
«Cuando se enteraron que estaba en el hospital, terminaron la sesión de grabación como a las 2 de la mañana y vinieron con equipo de música y filmadoras», recordó.
La situación se salió de control: «Se armó un fiestón, me acuerdo que se quemó parte del piso y movíamos los muebles para tapar las quemaduras. Venían las enfermeras a echarnos porque era un hospital y de noche, y Andrés las filmaba y les decía ‘váyanse, váyanse de acá’, las asustamos».
Entre risas, Chango cerró la anécdota con un detalle que despertó la curiosidad de todos: «De eso hay un archivo que nunca va a ver la luz».
En otro tramo del programa, el músico rememoró el enfrentamiento deportivo que protagonizó con Eduardo Feinmann en 2014, cuando trabajaba en Duro de Domar (Canal 9), a raíz de un cruce televisivo entre ambos en el que se pelearon por sus posiciones opuestas sobre el consumo de marihuana.
«Él me invitó a su programa y yo no quería ir porque sabía que me iban a basurear. Pero se me ocurrió una idea brillante y le dije a las productoras: ‘negocien esto, yo voy al programa de Feinmann si él después dirime nuestras diferencias en una justa deportiva jugando al tenis para mi programa'», contó.
El acuerdo se concretó y Chango terminó enfrentándose al periodista en la cancha. «Yo fui al programa de Feinmann, pasó lo que tenía que pasar. Sí, me lo fumé el programa, pero estuvo divertido porque le contesté a todo bastante bien», recordó.
Sin embargo, el momento que más disfrutó llegó después: «Pero después vino el día de gloria: verlo en el Racket, botella de vino blanco… le gané 6-2, 6-0 tomándome un litro de vino blanco».
Según relató, Feinmann se tomó el encuentro muy en serio, al punto de que había llegado una hora antes para entrenar con su preparadora de la Copa Davis.
Para Chango, en cambio, el partido tenía otro significado: «Para mí era una justa poética. Feinmann y yo somos dos opuestos y, en vez de estar hablando tanto y encima en ese mal tono que usa en el programa tan agresivo, dirimir nuestras disputas… viste, loquito contra el careta, dirimirlo en un partido de tenis en un duelo a la antigua».
Consultado sobre una posible revancha, el músico aclaró que el segundo partido también terminó con una victoria suya: «No, la revancha fue cuando le gané 6-0 con el vino, porque ahí yo ya sabía que…».
