La defensa del exdiputado solicitó revisar las medidas cautelares que le prohíben acercarse a menos de 300 metros de la joven y comunicarse con ella. La modelo manifestó su voluntad de retomar el vínculo y negó haber sido golpeada.
Facundo Moyano volvió a reclamar ante la Justicia que deje sin efecto la prohibición de acercamiento y contacto que lo mantiene alejado de Candela Arizaga. El planteo fue presentado por sus abogados, Alfredo Gascón y Miguel Ángel Molina, en la causa en la que el exdiputado es investigado por presuntas lesiones leves y privación ilegítima de la libertad.
La defensa pidió revisar “la subsistencia, alcance o eventual modificación” de las medidas cautelares. Sostiene que el escenario cambió con las pruebas incorporadas y que la restricción no puede convertirse en una sanción anticipada. Moyano tiene prohibido acercarse a menos de 300 metros de la joven y comunicarse con ella.
El reclamo coincide con el de Arizaga, de 23 años, quien manifestó su voluntad de retomar el vínculo. Ante la fiscal, la modelo negó haber sido golpeada o mantenida encerrada y no impulsó la acción penal. Para los abogados del dirigente, esas declaraciones debilitan la hipótesis inicial y muestran que entre ambos “no hay conflicto” ni temor que justifique sostener la distancia.
La presentación se conoció mientras la Justicia intentaba determinar si la pareja se había encontrado en el Aira Apart Hotel Buenos Aires, donde Moyano estuvo alojado entre el 31 de agosto y el 11 de septiembre. Un eventual contacto habría significado el incumplimiento de la orden vigente.
Sin embargo, el informe del Ministerio Público Fiscal porteño no encontró registros de Arizaga en las cámaras del establecimiento. La Policía Judicial obtuvo el dispositivo de grabación y el Gabinete Multimedia analizó las imágenes. Tampoco fue posible reconstruir el presunto encuentro mediante fuentes abiertas ni establecer una fecha precisa. Una historia de Instagram incorporada al expediente tampoco probó que la joven hubiera estado.
La causa se inició tras un episodio ocurrido el 4 de agosto en Belgrano. Arizaga salió corriendo del edificio de avenida Del Libertador donde vive Moyano y fue asistida por policías. Uno de los agentes declaró que ella le había dicho que su pareja la golpeó y la retuvo contra su voluntad. El dirigente fue detenido y recuperó la libertad después, sujeto a las restricciones.
Después, Arizaga negó esa primera versión y atribuyó lo sucedido a una crisis relacionada con el consumo de drogas. Ahora las defensas de ambos reclaman la revinculación. La Fiscalía deberá decidir si los nuevos elementos alcanzan para modificar la medida dictada para prevenir riesgos mientras continúa la investigación.
