La falta de lluvias en Italia provocó una caída en el caudal del río Tíber, dejando al descubierto restos arqueológicos del Puente de Nerón, cerca del Vaticano.
Los restos de un antiguo puente emergieron en el río Tíber de Roma, luego de semanas con escasas precipitaciones que redujeron el nivel del agua. El hallazgo ocurrió cerca del Castillo Sant’Angelo, en la zona del Vaticano.
El puente, conocido como Puente de Nerón, conectaba el centro de Roma con la orilla derecha del río. Según la arqueóloga Antonella Bonini, de la superintendencia de patrimonio cultural de Roma, “Nerón es la persona más famosa vinculada a esta zona, porque precisamente en el circo de Nerón, donde ahora se encuentra el Vaticano, el apóstol Pedro fue martirizado”.
Bonini también indicó que los estudiosos consideran que el puente es más antiguo que el período de Nerón, y que fue construido por Calígula, tío de Nerón. Señaló que la estructura ya existía en el año 39 d.C.
El caudal del Tíber se ubicó por debajo de los 80 metros cúbicos por segundo, aproximadamente la mitad del promedio histórico para el mes de julio, según Giovanni Giganti, coordinador del centro de gestión del agua del servicio de protección civil de Roma. Giganti afirmó: “Nos enfrentamos a una gran crisis hídrica. Y es una crisis que también se debe al hecho de que este invierno sí tuvimos precipitaciones bastante abundantes, pero luego los periodos secos… fueron bastante largos”.
El hallazgo fue difundido inicialmente por la cuenta de Twitter de VALE TV, Red Canal 5, el 13 de agosto de 2026, junto a una imagen de los restos. La información fue provista por la agencia AP.
