La Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) reportó pérdidas por más de USD 27.1 millones debido al robo de combustible entre 2018 y julio de 2026, con 1.380 perforaciones ilegales y 35.2 millones de litros sustraídos.
La Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) registró pérdidas por más de ¢14.413 millones (USD 27.1 millones) desde 2018 como consecuencia del robo de combustible, según datos de la empresa. Hasta el 20 de julio de 2026, se contabilizaron 1.380 perforaciones ilegales en el poliducto, lo que incrementó el riesgo de incendios, explosiones y derrames.
El volumen de combustible sustraído alcanzó los 35.2 millones de litros en ocho años, cantidad suficiente para llenar el tanque de 703.408 vehículos con capacidad promedio de 50 litros. Ese número representa más de un tercio del parque automotor nacional, que en 2025 sumó 1.8 millones de unidades, según el Instituto Nacional de Seguros.
El diésel fue el combustible más robado, con 18.0 millones de litros (51.2% del total), seguido del Jet A-1, utilizado en aviación, con 11.1 millones de litros (31.8%). Ambos suman el 83.0% de lo sustraído en el período. Las autoridades indicaron que parte del diésel robado se destina a actividades comerciales ilícitas y al narcotráfico.
En noviembre de 2025, una banda fue desarticulada en Orotina tras perforar el poliducto para extraer diésel. Los detenidos almacenaban el combustible en cabinas y lo vendían en un lavacar local. La investigación duró once meses y concluyó con la detención de cinco personas. En el expediente judicial Petrococa figura un empresario limonense, identificado como Bell Fernández y conocido como Macho Coca, acusado de liderar una red responsable de pérdidas millonarias.
Desde la entrada en vigor de la Ley n.º 9852 en junio de 2020, Recope presentó 950 denuncias ante instancias judiciales por robo de combustible. De esos procesos, 673 expedientes siguen activos y 86 personas fueron condenadas. La ley establece penas de entre cinco y 15 años de prisión.
La Asamblea Legislativa discute un proyecto de ley para fortalecer la prevención y sanción de estas actividades ilícitas. La presidenta ejecutiva de Recope, Karla Montero, declaró: “Cuando una organización criminal perfora el poliducto no solo roba combustible. También pone en riesgo vidas humanas, genera daños ambientales y amenaza una infraestructura esencial para el desarrollo del país”.
En marzo de 2026, una alerta en los sistemas de monitoreo permitió detectar movimientos sospechosos en una bodega de El Coyol de Alajuela. Tras más de dos meses de investigación y una denuncia en la línea confidencial 1-0-0-2, las autoridades detuvieron a tres personas y decomisaron 7.000 litros de diésel. Recope precisó que la bodega estaba ubicada a 500 metros del Hotel Aeropuerto, sobre la vía paralela a la carretera General Cañas.
Durante las transmisiones del Mundial 2026, Recope lanzó una campaña para promover las denuncias, con un costo estimado de ¢123.5 millones (USD 232.000). Las llamadas a la línea confidencial pasaron de 148 en 2023 a 191 en 2025. En julio de 2026 se recibieron 13 reportes por presunto robo, transporte, venta o almacenamiento ilegal de combustibles, y las autoridades intervinieron tres puntos de extracción.
