Los focos activos en la Comunidad de Madrid se unificaron en un solo frente y amenazan con fusionarse con el devastador fuego de Ávila.
Buenos Aires, 24 julio (NA) — El Gobierno de España declaró formalmente la emergencia de interés nacional debido a la extrema gravedad de los incendios forestales que afectan a la Comunidad de Madrid y a la provincia de Ávila.
Según informó la Agencia Noticias Argentinas, la decisión se adoptó luego de que las autoridades madrileñas solicitaran el máximo nivel operativo de protección civil, lo que derivó en que el Ministerio del Interior español asumiera de forma directa la conducción de los operativos de mitigación.
La situación alcanzó su punto máximo en la Sierra Oeste de Madrid, donde tres focos ígneos de gran escala que afectaban a las localidades de Almorox, Villa del Prado y San Martín de Valdeiglesias se fusionaron en un único frente de avance. Esta gran masa de fuego avanza sin control y se encuentra a corta distancia de unirse con el incendio activo de Burgohondo, en la provincia de Ávila.
Ante la inminencia del peligro, los organismos de seguridad emitieron alertas masivas a los teléfonos celulares de los residentes de las comunas circundantes ordenando evacuaciones inmediatas. El número total de ciudadanos desplazados de sus hogares superó los 20.000 damnificados entre ambas jurisdicciones, quienes fueron derivados a una red de centros de acogida montados en diferentes municipios del área metropolitana.
Los informes provisorios suministrados por los comités de crisis regionales indican que en territorio abulense las llamas consumieron cerca de 9.000 hectáreas con un contorno de afectación que se extiende por 71 kilómetros, mientras que en la periferia de Madrid la superficie dañada ronda las 6.000 hectáreas. Las condiciones meteorológicas para las próximas horas serán desfavorables debido a la persistencia de fuertes ráfagas de viento que superarán los 50 kilómetros por hora.
Debido a la magnitud del desastre, el Estado español activó el Mecanismo de Protección Civil de la Unión Europea. El bloque continental respondió con el envío de aeronaves hidrantes provenientes de Grecia e Italia.
En lo que va de 2026, la superficie total afectada por el fuego en el país europeo superó las 120.000 hectáreas, una cifra que representa más del triple del territorio destruido en el mismo lapso del año previo.
