A horas del partido entre Argentina y Suiza por los cuartos de final del Mundial 2026, un video generado con inteligencia artificial se viralizó en redes sociales, mostrando al equipo como granaderos sanmartinianos.
A horas del partido entre la Selección argentina contra su par de Suiza en el Arrowhead Stadium, ubicado en la ciudad de Kansas City, para obtener el pasaje a la semifinal de la Copa Mundial FIFA 2026, miles de usuarios de las redes sociales se preparan para alentar a la Scaloneta con diversos videos y editados con IA. Sin embargo, en coincidencia con el Día de la Independencia celebrada el 9 de julio, una secuencia con Inteligencia Artificial se viralizó en el universo virtual.
El creador Ángel Rojas encontró en la IA una forma innovadora de contar la épica del equipo dirigido por Lionel Scaloni y capitaneado por Lionel Messi, a través de su cuenta @angel7rojas.v2. El artista digital y productor de contenidos desarrolló una pieza audiovisual original en el que fusionan tecnología, identidad nacional y una cuidada reconstrucción histórica y visual utilizando distintos símbolos del país.
En el video viral, la Selección nacional vestida de granaderos sanmartinianos desfilan por las cordillera para enfrentarse contra un ejército suizo que aguarda para la batalla deportiva. Tanto Lionel Messi, Rodrigo De Paul, Alexis MacAllister, Enzo Fernández y Leandro Paredes, entre otros, junto con Scaloni, se dirigen sosteniendo banderas argentinas para dirimir la confrontación futbolística. «Cada partido es dificíl, cada rival te puede complicar la tarde. Lo único que no cambia es esto, nosotros lo damos todo. Así ganamos lo que ganamos y así lo vamos a defender hoy. Sin creernos nada, solo dando el máximo. ¡Vamos Argentina, carajo!», esgrimió el entrenador campeón de Qatar 2022 y rediseñado con IA.
La Scaloneta transita las horas previas a los cuartos de final del Mundial 2026 con un clima de máxima concentración. El equipo, tras la inolvidable victoria sobre Egipto, planifica una preparación enfocada en la recuperación física, el análisis táctico de Suiza y la corrección de los desajustes defensivos que quedaron expuestos en los octavos de final. El cuerpo técnico redujo las cargas de trabajo durante los primeros entrenamientos posteriores al encuentro, priorizando ejercicios regenerativos para los futbolistas que disputaron la totalidad del partido, mientras que el resto del plantel realizó prácticas de mayor intensidad.
De acuerdo con la información difundido en los medios, Scaloni mantendría la base del equipo titular y únicamente analiza un par de variantes puntuales, sin modificar la estructura que le permitió revertir un encuentro que parecía perdido. El DT sabe que el compromiso frente a Suiza representa un desafío muy diferente al de Egipto. El conjunto helvético llega fortalecido tras eliminar a Colombia en la definición por penales y alcanzó por primera vez desde 1954 los cuartos de final de una Copa del Mundo.
La campaña en el certamen ha ido creciendo con el correr de los partidos. Después de una sólida fase de grupos, en la que Argentina consiguió la clasificación como líder de su zona mostrando un equilibrio entre solidez defensiva y contundencia ofensiva, el seleccionado fue consolidando una identidad basada en la posesión del balón, la presión alta y la jerarquía individual de sus figuras. Lionel Messi volvió a convertirse en el conductor futbolístico del equipo, acompañado por el despliegue de Enzo Fernández, Alexis Mac Allister, Rodrigo De Paul y la seguridad defensiva de Cristian Romero.
Sin embargo, el partido que marcó el carácter del equipo fue el correspondiente a los octavos de final frente a Egipto. En Atlanta, Argentina protagonizó una de las remontadas más memorables de su historia mundialista. El conjunto africano sorprendió desde el comienzo con un planteo agresivo y llegó a colocarse 2-0 cuando apenas restaban once minutos para el final del encuentro. La eliminación parecía inevitable y el campeón del mundo estaba al borde de despedirse prematuramente del torneo.
Fue entonces cuando apareció la reacción que definió buena parte del espíritu competitivo del plantel. A los 79 minutos, Cristian «Cuti» Romero descontó de cabeza y devolvió la esperanza. El gol modificó completamente la dinámica del partido. Egipto retrocedió, Argentina adelantó todas sus líneas y comenzó un asedio constante sobre el área rival. Apenas unos minutos más tarde apareció Lionel Messi para establecer el empate 2-2, culminando una jugada colectiva que desató la euforia de los miles de hinchas argentinos presentes en el estadio.
Cuando el encuentro parecía encaminarse al tiempo suplementario, la presión argentina encontró su premio definitivo. Enzo Fernández apareció por sorpresa dentro del área para conectar de cabeza un centro enviado desde la derecha y selló el 3-2 definitivo, consumando una remontada lograda en apenas doce minutos que ingresó inmediatamente en la historia de los Mundiales. La celebración de los futbolistas reflejó la magnitud emocional de una clasificación que parecía imposible pocos instantes antes.
La épica victoria también dejó varias marcas estadísticas. Argentina consiguió una de las remontadas más tardías registradas en la historia de las fases eliminatorias de la Copa del Mundo y reforzó una tradición que distingue a los equipos dirigidos por Scaloni: la capacidad de competir hasta el último minuto aun en los escenarios más adversos. La prensa internacional coincidió en calificar el triunfo como uno de los partidos más emocionantes del certamen y destacó la fortaleza mental del seleccionado argentino.
Como en tantas otras noches históricas, Lionel Messi volvió a convertirse en el gran protagonista. Más allá de convertir el gol del empate y ser elegido como el mejor jugador del partido frente a Egipto, el capitán continúa ampliando su legado mundialista. Con su producción ofensiva en esta Copa del Mundo alcanzó ocho goles en cinco partidos y se mantiene como uno de los máximos artilleros del torneo, acercándose a registros históricos que permanecían vigentes desde hace casi siete décadas.
El rosarino también continúa estableciendo récords de longevidad y vigencia competitiva. A sus 39 años se convirtió nuevamente en el líder futbolístico de la selección campeona del mundo y sigue ampliando sus registros como el jugador argentino con más partidos, más asistencias y mayor participación directa en goles en la historia de los Mundiales. Su actuación frente a Egipto fue elogiada por medios de todo el planeta, que destacaron su capacidad para aparecer en los momentos decisivos y conducir una remontada que parecía improbable.
Con ese impulso anímico, la Scaloneta afrontará ahora el duelo frente a Suiza con el objetivo de alcanzar una nueva semifinal mundialista. El plantel considera que la clasificación ante Egipto fortaleció todavía más la convicción colectiva y demostró que el equipo mantiene intacta la resiliencia que caracterizó al ciclo de Lionel Scaloni desde la conquista de la Copa América 2021, el Mundial de Qatar 2022 y los títulos posteriores. El desafío inmediato será trasladar esa fortaleza emocional a un partido que promete ser extremadamente equilibrado y que definirá uno de los cuatro lugares entre los mejores seleccionados del Mundial 2026.
