Militares recurren a segundos trabajos mientras el Ministerio de Defensa anuncia un plus por formación académica y se venden terrenos e instalaciones millonarias.
Días atrás, una unidad del Ejército convocó a una licitación para canjear una tonelada de membrillos por repuestos para una camioneta adquirida en 2010. Según fuentes del sector, no es un hecho aislado, sino una metodología utilizada por algunas unidades de las Fuerzas Armadas para cubrir necesidades operativas.
La situación económica del sector militar atraviesa un momento crítico. Se registró la suspensión paulatina del almuerzo en unidades de las Fuerzas Armadas y persiste una diferencia salarial cercana al 30% entre las fuerzas de seguridad y el ámbito militar. Cada vez más integrantes de las Fuerzas Armadas deben recurrir a un segundo o tercer trabajo para llegar a fin de mes.
El Ministerio de Defensa anunció que, desde el 1° de julio, se abonará un plus por formación académica. El personal militar recibirá un 10% de suplemento salarial por tecnicatura, un 15% por título de grado y un 25% por posgrados, especializaciones, maestrías o doctorados. El suplemento será extensivo a militares retirados y a sus familiares con derecho a pensión.
La obra social de las Fuerzas Armadas (IOFA) ha suspendido servicios o los mantiene en forma limitada, especialmente en el interior del país. La pérdida de personal se intensifica, mientras las fuerzas de seguridad federales tienden a reclutar personal militar. Un soldado cobra aproximadamente 700 mil pesos mensuales; un cabo, 800 mil; y los oficiales subalternos, tras cuatro años de estudios en el Colegio Militar con título universitario, perciben algo más de un millón de pesos. Se suspendió un plan de equiparación salarial entre las Fuerzas Armadas y las fuerzas de seguridad federales.
En paralelo, se están vendiendo grandes terrenos e instalaciones por valores millonarios en dólares, en el marco de la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE). Por ejemplo, a pocas cuadras del Hospital Militar se vendió un estacionamiento por 30 millones de dólares. Al lado del Campo Hípico Militar se vendió la sastrería militar, donde se construyen torres de departamentos. También está en venta un terreno de la Policía Montada en Palermo, de siete hectáreas.
Según fuentes militares, el producido de estas ventas debería financiar el reequipamiento militar, pero solo el 10% de lo recaudado llega a las Fuerzas Armadas. Se habrían vendido edificios y campos por más de 300 millones de dólares, la mayor parte de los cuales se encuentran en el Tesoro Nacional. Además, las compras de equipos no se estarían realizando con estudios previos: los seis aviones Super Étendard adquiridos en 2017 llegaron al país en 2019 y nunca volaron por falta de certificaciones y piezas, tras ser declarados obsoletos por Francia.
