El nervio vago, clave en la regulación de la calma, puede estimularse con respiración, frío y canto. Así lo explicó el psiquiatra Fernando Mora en su cuenta de TikTok.
El psiquiatra y divulgador Fernando Mora publicó en su cuenta de TikTok (@@doctormora_) una serie de recomendaciones para activar el nervio vago, un nervio que, según describió, se extiende “desde la cabeza hasta el intestino” y conecta el cerebro con “casi todos los órganos vitales”. Mora afirmó que estimularlo favorece que el organismo “baje revoluciones” cuando hay tensión o exceso de activación.
El especialista propuso tres ejercicios simples para estimularlo, pero advirtió que no reemplazan un tratamiento médico ni la visita a un terapeuta cuando los picos de ansiedad y estrés son abrumadores.
El primer ejercicio consiste en una respiración lenta y profunda: inhalar por la nariz y prolongar la exhalación. Mora indicó que esta forma de respiración “es capaz de bajar la frecuencia cardíaca” y de llevar a una “calma mental”.
El segundo ejercicio se basa en la aplicación breve de frío. El psiquiatra aconsejó mojarse la cara con agua fría, en especial “las mejillas y el cuello”, porque eso activa el nervio vago. Aclaró que la idea no es forzar el cuerpo ni exponerse a incomodidad extrema: “No hace falta sufrir y congelarse la cara”. Lo importante, según Mora, es hacerlo de modo “breve, progresivo y seguro”.
La tercera técnica que recomendó es tararear o cantar suavemente, alargando los sonidos, una práctica que vinculó con el yoga. Para el especialista, “activar suavemente la garganta y la voz” favorece una respiración más lenta y una sensación corporal de calma.
El nervio vago es un nervio mixto, con fibras sensoriales, motoras y parasimpáticas, que nace en el bulbo raquídeo y recorre cuello, tórax y abdomen. En el plano motor, facilita la deglución y la fonación. En el plano vegetativo, regula procesos involuntarios esenciales. En el sensitivo, recoge información de áreas periféricas y viscerales. Los trastornos asociados a este nervio pueden ser inflamatorios, funcionales o traumáticos. La neuritis del nervio vago provoca inflamación con dolor y dificultad para tragar o hablar, mientras que la disfunción vagal puede manifestarse con bradicardia, arritmias o problemas digestivos.
