El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos exige un pago anual de 102 dólares a los solicitantes de asilo con casos pendientes por más de un año. El no abono en 30 días implica el rechazo automático de la solicitud y la cancelación del permiso de trabajo.
Los solicitantes de asilo en Estados Unidos deben cumplir con el pago de una tarifa anual de 102 dólares, establecida por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (Uscis, por sus siglas en inglés) bajo el gobierno del presidente Donald Trump. La medida aplica a quienes tienen un caso pendiente por más de un año.
Según lo publicado en el sitio web oficial de Uscis, el pago debe realizarse dentro de los 30 días posteriores a recibir la notificación. Si no se abona en ese plazo, la solicitud de asilo será rechazada automáticamente y se cancelará el permiso de trabajo. La tarifa debe pagarse obligatoriamente en línea; no se aceptan cheques ni giros postales.
Los migrantes reciben una notificación por correo postal con las instrucciones para efectuar el pago. Por ello, el Uscis recomienda mantener la dirección actualizada ante las agencias correspondientes, como el propio Uscis y la corte de inmigración. El cambio de dirección puede realizarse a través del sitio web oficial o mediante el envío del Formulario AR-11 por correo postal.
La tarifa fue creada bajo la ley H.R.1, conocida como One Big Beautiful Bill Act, impulsada por la administración Trump. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) indicó que el objetivo es cubrir la financiación de las operaciones de control migratorio y garantizar que los extranjeros paguen por los servicios de inmigración. La norma final entró en vigor el 29 de mayo de 2026.
El DHS advirtió que el no pago de la tarifa puede derivar en la expulsión del país, además del rechazo del trámite. Si el solicitante no cuenta con otro estatus legal en Estados Unidos, se iniciará el proceso de deportación. En caso de que el solicitante tenga otro estatus migratorio, regirán los términos de esa protección.
