InicioEspectáculosGabriel Rolón: "Todos empezamos siendo casi algo; sos un aspirante si querés"

Gabriel Rolón: «Todos empezamos siendo casi algo; sos un aspirante si querés»

El psicoanalista Gabriel Rolón reflexionó en su columna radial sobre la naturaleza transitoria de los vínculos y las metas personales, abordando la dificultad de habitar estados intermedios.

El psicoanalista Gabriel Rolón habló durante su columna en el programa radial Perros de la Calle (Urbana Play) sobre la naturaleza transitoria de los vínculos y las metas personales. En su presentación, el especialista planteó una reflexión sobre la condición humana y la dificultad de habitar estados intermedios.

Bajo la premisa de que toda construcción personal comienza desde una instancia inacabada, Rolón sostuvo: «Todos comenzamos siendo casi algo». Al instante, la frase resonó en la audiencia, que comenzó a pensar sobre su propia experiencia. «Nadie llega y se instala en un lugar que todavía no está construido. Vos empezás y casi te diría que sos un aspirante a algo, si querés», aclaró al ser consultado sobre los «casi algo» por el conductor Andy Kusnetzoff.

El columnista utilizó la figura retórica del puente para explicar la tensión entre lo que uno es y lo que aspira a ser. Según su perspectiva profesional, existe una ambivalencia constante en el deseo de las personas por proyectarse más allá de su realidad inmediata. En sus palabras: «Inconscientemente todo puente tiene vocación de camino. Uno a veces sabe que es puente, pero sueña en convertirse en camino. Sueña en seguir, en continuar».

Rolón profundizó en el conflicto que genera la permanencia en lugares que no brindan satisfacción y cuestionó la capacidad de control emocional que poseen los sujetos para determinar su propio rumbo y detenerse a tiempo. «Nadie es tan dueño de sus emociones como para no aspirar a un algo más. Por eso es muy difícil detenerse en ese momento donde uno va a ver que el puente es eterno y decir: ‘Mirá, no tengo ganas de este destino para mí, aquí me bajo, o me encanta esto'», afirmó.

El análisis también incorporó una mirada crítica sobre la toma de decisiones radicales. Ante la posibilidad de desistir de un trayecto incómodo, el profesional planteó una disyuntiva: «Nadie se puede bajar de la mitad del puente porque hay agua. Bueno, a veces es mejor mojarse un poco que ir toda la vida en un lugar donde a uno no le gusta, ¿no? Nunca me hagas decir, no tengo respuesta, ¿no? No. No tengo respuesta a esa pregunta». Con esta sentencia, evitó ofrecer una solución dogmática, prefiriendo dejar la interrogante abierta sobre la conveniencia de enfrentar los riesgos del cambio frente a la seguridad de la permanencia en estados insatisfactorios.

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