InicioSociedadA los 83 años, la última mujer que atiende una cabina telefónica...

A los 83 años, la última mujer que atiende una cabina telefónica en Shanghai

Shen Yuxiu, conocida como ‘la princesa de la cabina telefónica’, pasa la mitad del día en un pequeño recinto de cinco metros cuadrados. Su historia se volvió viral en China.

En la calle Fuzhou, en el distrito de Huangpu, Shanghai, una mujer de 83 años mantiene viva una tradición que parecía extinguida. Shen Yuxiu, apodada “la princesa de la cabina telefónica”, trabaja desde hace más de tres décadas en la última cabina telefónica pública atendida por una persona en la ciudad.

Según el medio chino Kankanews, Shen pasa aproximadamente la mitad del día administrando dos líneas telefónicas en un habitáculo vidriado de cinco metros cuadrados. La cabina se inauguró en 1993, y ese mismo año ella comenzó a trabajar en el área contable del negocio, que entonces contaba con cinco empleados y recibía un flujo masivo de clientes.

Con el avance de la tecnología y el cambio de hábitos, cada vez menos personas se acercaban a usar los teléfonos. Con el tiempo, Shen quedó como la única trabajadora del lugar. A pesar de que el aspecto económico pasó a un segundo plano, ella decidió continuar. “Tengo una pensión, no dependo de esto, pero siempre es bueno que la gente haga llamadas”, declaró al Shanghai Morning Post.

La verdadera razón para seguir al frente de la cabina es personal. Su esposo falleció en 1997, y antes de morir le pidió que no cerrara el negocio. “Sé que él temía que me sintiera sola. Al estar aquí, no me siento sola”, reveló Shen al mismo medio. La cabina se convirtió en su motor de vida y en una compañía para los transeúntes.

A lo largo de los años, Shen ha ayudado a personas con urgencias: desde quienes necesitaban hacer una llamada y no tenían batería en el celular, hasta peatones con problemas personales. También ha brindado apoyo a guardias de seguridad y otros trabajadores de la comunidad, permitiéndoles descansar en el habitáculo.

Actualmente, la cabina abre de 9:00 a.m. a 8:30 p.m., y los vecinos pueden hacer llamadas pagando una tarifa. Sin embargo, muchos se acercan por otros motivos. “La gente viene expresamente a conocer la cabina, y también a mí”, contó Shen. El pequeño recinto se transformó en su segunda casa. “La cabina telefónica me necesita, y yo también la necesito”, reflexionó.

Más noticias
Noticias Relacionadas