El consumo registró una baja del 14,6% en marzo, afectando incluso a los municipios de mayores ingresos. Mientras el Gobierno debate internas económicas, la Iglesia y el inversor Peter Thiel observan con atención el contexto social.
En marzo, el consumo en Argentina cayó un 14,6 por ciento, según datos oficiales. La contracción no se limitó a las zonas más vulnerables: incluso en los municipios considerados “ricos” se registraron signos de recesión y caída productiva.
En el plano político, persisten diferencias entre el ministro de Economía, Luis Caputo, y el asesor Federico Sturzenegger, lo que genera incertidumbre sobre el rumbo económico. La Iglesia también sigue con preocupación la evolución social, mientras que el inversor Peter Thiel expresó dudas sobre la estabilidad del contexto social argentino.
