InicioSociedadProteger los oídos para cuidar el cerebro: qué es la presbiacusia y...

Proteger los oídos para cuidar el cerebro: qué es la presbiacusia y su relación con la demencia

La pérdida de audición relacionada con la edad, conocida como presbiacusia, afecta a gran parte de los adultos mayores y se considera un factor de riesgo prevenible para la demencia. Especialistas destacan la importancia de los audífonos para mantener la salud cognitiva.

Así como ocurre con los ojos, los huesos y otros sistemas del organismo, los oídos y el sistema auditivo tienden a deteriorarse con la edad. Si bien la importancia de escuchar bien es evidente, su relevancia para la salud cerebral no siempre se conoce en profundidad. Los otorrinolaringólogos insisten en que escuchar bien es beneficioso para el cerebro, y que la mala audición es uno de los 14 factores de riesgo prevenibles para la demencia.

La pérdida de audición asociada al envejecimiento se denomina presbiacusia. Según el Instituto Nacional sobre la Sordera y Otros Trastornos de la Comunicación de Estados Unidos, es uno de los padecimientos más frecuentes en adultos mayores. A nivel global, la pérdida auditiva afecta al 30% de las personas mayores de 65 años y a entre el 70% y el 90% de quienes tienen 85 años o más, de acuerdo con un artículo publicado en The Lancet.

¿Es inevitable perder la audición con la edad? La otorrinolaringóloga Patricia Portillo Marzal, del Hospital Italiano, señala que la mayoría de las personas experimentará cierta pérdida auditiva con los años, pero esto varía según cada individuo y su entorno. “El ruido ambiente, ya sea por vivir en una ciudad ruidosa o trabajar en una fábrica, incrementa las chances de perder audición”, explica. No obstante, aclara que hay personas mayores que oyen muy bien, aunque en general la audición disminuye con el tiempo.

En la presbiacusia se observa tanto una pérdida en el volumen de percepción como en la comprensión de la palabra. “Se da un enlentecimiento del procesamiento auditivo: cómo la información llega al oído, al cerebro y se transforma en algo que comprendemos”, detalla Portillo Marzal. Esto se traduce en dificultades para entender cuando hay más de un sonido a la vez, como música, varias personas hablando o la televisión de fondo.

Los audífonos son señalados como aliados importantes, aunque a menudo generan resistencia. Un estudio publicado en The Lancet indica que su uso se asocia con un riesgo de demencia similar al de las personas sin pérdida auditiva. “Hasta el 8% de los casos de demencia podrían prevenirse con un manejo adecuado de la pérdida auditiva”, agrega la investigación.

Portillo Marzal explica que los audífonos mejoran el volumen y permiten oír mejor, pero no corrigen el enlentecimiento del procesamiento auditivo. Sin embargo, destaca su utilidad: “Nos permiten participar en conversaciones y mantener el cerebro auditivo estimulado”. Respecto al temor de que el audífono vuelva “vago” al sistema auditivo, aclara que ocurre lo contrario: “Al usarlo, el sistema auditivo trabaja más y mejor”.

Diversas publicaciones científicas, como un estudio de febrero de este año en eNeuro, vinculan la audición con la demencia a nivel biológico, mediante fluctuaciones en la actividad neuronal y muerte celular en áreas del cerebro. Preservar la salud auditiva puede proteger la salud cognitiva a largo plazo.

Más noticias
Noticias Relacionadas