Con más de 47 mil hectáreas cultivadas en 18 provincias, el Malbec es la variedad insignia de Argentina. En su día, repasamos algunos de los vinos más destacados por su historia, precio y condiciones extremas de producción.
Con 47.064 hectáreas cultivadas en 18 provincias –lo que representa el 23,5% del total de vid del país–, el Malbec no solo es la variedad más plantada de la Argentina, sino también la que más viene creciendo a lo largo de los años. En los últimos diez, su superficie se incrementó un 19%, a contracorriente del retroceso de la superficie global de viñedos en el país.
Su destacado papel como cepa insignia le ha valido un lugar destacado en los mercados internacionales. «El Malbec y sus cortes participan con el 72,5% en el volumen total de varietales exportados y con el 70,8% en el ingreso de divisas», precisa el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV).
El Malbec más antiguo y caro del mundo
En 1912, en un viñedo mendocino que hoy ya no existe, se cosechó un Malbec del que unas 50 botellas han llegado hasta nuestros días. Considerado el más antiguo existente, incluso puede ser bebido. Con un precio simbólico de 1000 dólares la copa, es también el Malbec por copa más caro del mundo. «La maravilla de tener tanta historia en una botella nos lleva a imaginar que quizás esas uvas fueron cosechadas alrededor de la fecha en que se hundió el Titanic», comentó Alberto Arizu (h), de la bodega Luigi Bosca.
Etiquetas de lujo y altos precios
El Malbec ya juega en las grandes ligas, con etiquetas que se venden en el importante mercado de vinos de lujo La Place de Bordeaux, en Francia. En vinotecas de lujo de Buenos Aires se puede encontrar, por ejemplo, el Uni del Bonnesant, con precios que rondan los 1.600.000 pesos, aunque es de producción muy limitada. Para un vino de volumen normal y alta gama, el Cobos Malbec (añada 2022) es una referencia, con precios que alcanzan los 670.000 pesos.
El Malbec más austral, hecho en la Patagonia
En Sarmiento, Chubut, casi en el paralelo 45°, nace el Malbec más austral de Argentina y del mundo. Con vientos que superan los 120 km/h y temperaturas bajo cero, la producción es un desafío que se combate con técnicas especiales. El resultado es un perfil de Malbec completamente diferente, incluso al del resto de la Patagonia.
El Malbec de mayor altitud del mundo
En el extremo norte del país, la Bodega Colomé produce el Malbec cultivado a mayor altura del mundo, en el viñedo Altura Máxima, plantado a 3111 metros sobre el nivel del mar. En ese paisaje desértico, solo algunas variedades como el Malbec logran alcanzar la madurez, dando como resultado vinos de «frescura y elegancia», según su enólogo Thibaut Delmotte.
