La Justicia cordobesa determinó que el profesional usó lentes con cámara incorporada sin informar a una paciente y emitió comentarios calificados como infantilizantes durante una consulta. Deberá pagar una multa de 900.000 pesos y asistir a un curso sobre género.
Un ginecólogo de la ciudad de Córdoba fue declarado responsable de la contravención de maltrato agravado por razones de género por el juez José Milton Peralta, del Juzgado de Control y Faltas N.º 7. La causa se inició a partir de la denuncia de una paciente que concurrió a un turno en febrero de este año.
Según consta en la denuncia, durante la consulta la mujer advirtió que el médico la tocó en partes que no eran habituales para el tipo de estudio y realizó comentarios como “tenés los ovarios de una pendeja” o “nenita”. Asimismo, reconoció que el profesional llevaba puestos los lentes Ray-Ban Meta, que tienen una cámara incorporada que permite grabar y tomar fotografías.
El abogado de la denunciante, Gustavo Anna, declaró que la paciente manifestó su incomodidad durante la consulta y que el ginecólogo intentó justificarse señalando que lo ocurrido fue un “roce natural”. “Ella también advierte que los lentes que tenía eran los que graban. Después de dialogar con un colega, decide formular la denuncia”, explicó Anna en declaraciones consignadas por Eldoce.
El fallo del juez Peralta revocó una absolución previa dictada por la Unidad Contravencional de Género y declaró responsable al profesional. El magistrado consideró que las expresiones del acusado resultaron “infantilizantes y descalificantes” en el contexto de una consulta sobre salud reproductiva.
Si bien se probó que el médico utilizó los anteojos Ray-Ban Meta sin informar a la paciente, no se pudo corroborar que haya tomado fotografías ni realizado filmaciones. Las autoridades consignaron que el uso de esos dispositivos sin aviso durante una práctica que compromete la intimidad de la mujer podía generar inseguridad, incluso si nunca fueron encendidos.
Al no encontrarse registros de grabaciones, la Justicia avanzó y declaró al médico responsable. El profesional deberá pagar una multa de 900.000 pesos y asistir a un curso educativo sobre género. El abogado Anna cuestionó los tiempos de la investigación y señaló que entre la denuncia y el allanamiento transcurrieron varios días. “No pudieron secuestrar imágenes”, lamentó.
El caso ocurrió poco después de la polémica por la detención del ginecólogo Gustavo Kumiega, quien acumula al menos ocho denuncias penales por episodios de abuso sexual, violencia médica y mala praxis en Chaco. La investigación penal se inició a partir de la denuncia formal radicada el 29 de septiembre por una joven de 26 años, Karla Herrán, quien relató presuntas conductas inapropiadas durante estudios e intervenciones médicas. A partir de la difusión de su caso, otras mujeres fueron a los tribunales para denunciar situaciones similares ocurridas durante la atención médica. En paralelo, se difundieron capturas de pantalla de conversaciones atribuidas al médico con expresiones como “¿Te vendría bien un doctorcito amoroso generoso?”.
