Según los resultados preliminares de las elecciones de medio término, el Partido Demócrata obtendría la mayoría en la Cámara de Representantes y el Senado, lo que limitaría la agenda legislativa del presidente Donald Trump.
Los demócratas se encaminan a recuperar el control del Congreso de Estados Unidos en las elecciones de medio término, de acuerdo con los resultados preliminares y las proyecciones difundidas por distintos medios. El escrutinio aún no ha finalizado, pero los datos disponibles indican avances de la oposición en ambas cámaras.
En estos comicios se renovaron los 435 escaños de la Cámara de Representantes, 35 de las 100 bancas del Senado y las gobernaciones de 36 estados. Según el balance provisorio, los demócratas sumaban 45 bancas en el Senado frente a 36 de los republicanos. En la Cámara baja, la oposición obtenía 121 escaños contra 67 del oficialismo. Las proyecciones de Decision Desk HQ anticipaban una composición final de 241 representantes demócratas y 194 republicanos, mientras que el Senado quedaría con una mayoría opositora de 52 a 48.
La votación estuvo atravesada por el aumento del costo de vida, la inflación y el conflicto militar con Irán, temas que, según los análisis, incidieron en el resultado. Los demócratas necesitaban sumar tres bancas en Representantes y una ganancia neta de cuatro escaños en el Senado para quedarse con ambas cámaras. Una victoria demócrata limitaría la capacidad de Trump para avanzar con su agenda legislativa y habilitaría la posibilidad de impulsar investigaciones parlamentarias sobre su administración.
La campaña electoral incluyó una inversión publicitaria superior a los u$s11.000 millones y la participación anticipada de más de 57 millones de personas antes de la jornada central. Entre los estados donde permanecían abiertas algunas de las principales disputas figuraban Texas, Kansas, Iowa, Ohio y Alaska.
Entre los resultados destacados para la oposición, el demócrata Roy Cooper derrotó al republicano Michael Whatley en Carolina del Norte y obtuvo una banca que estaba en manos del oficialismo, según proyectó Associated Press. Cooper, exgobernador del estado durante dos mandatos, se convirtió en el primer demócrata elegido senador por Carolina del Norte desde 2008.
La oposición también retuvo bancas en Virginia, Massachusetts, Delaware, Nueva Jersey, Rhode Island e Illinois. En Georgia, el senador demócrata Jon Ossoff consiguió la reelección frente al republicano Mike Collins, mientras que en Virginia Mark Warner obtuvo un cuarto mandato. Además, hubo triunfos demócratas en Nuevo México, con Ben Luján, y en Colorado, con John Hickenlooper.
Del lado republicano, Ashley Moody ganó la elección al Senado por Florida frente a la demócrata Angie Nixon. En Wyoming, Harriet Hageman se impuso y consiguió el escaño que dejará vacante Cynthia Lummis.
En la disputa por las gobernaciones, en Florida el republicano Byron Donalds derrotó al demócrata David Jolly y quedó encaminado a convertirse en el primer gobernador afroamericano de la historia del estado. Donalds, congresista federal desde 2021 y aliado de Trump, reemplazará a Ron DeSantis, quien no podía presentarse a otro mandato por los límites constitucionales.
En la Cámara de Representantes también se registraron victorias para ambos partidos. La demócrata Debbie Wasserman Schultz renovó su banca por el distrito 20 de Florida y consiguió su duodécima reelección. En Ohio, Joyce Beatty retuvo su escaño, mientras que Becca Balint hizo lo propio en Vermont. En Georgia, Jasmine Clark ganó en el distrito 13 y Nikema Williams consiguió la reelección por el quinto distrito.
Mientras avanzaba el recuento, Trump aseguró que seguía por Fox News la cobertura de los resultados electorales y criticó los sondeos del canal. En su cuenta de Truth Social, calificó uno de ellos como «el peor de todos» y acusó al medio de realizar preguntas sesgadas y ofensivas en su contra. «Cada pregunta es un ataque, y cada respuesta es ‘¡MENTIRA!’», escribió el mandatario.
Según un relevamiento de AP entre votantes, alrededor de tres cuartas partes de los consultados se declararon enojados o insatisfechos con el rumbo del país, mientras que seis de cada diez desaprobaron la gestión presidencial. La economía fue la principal preocupación para cuatro de cada diez electores y el 60% atribuyó los precios elevados principalmente a las políticas de Trump. La democracia apareció como el segundo tema más mencionado, con tres de cada diez votantes. Cerca del 70% consideró que los legisladores no hacen lo suficiente para controlar al Poder Ejecutivo y alrededor de tres cuartas partes desaprobaron el desempeño del Senado en esa tarea. Aproximadamente seis de cada diez estadounidenses consideraron equivocada la decisión de emprender acciones militares contra Irán, cuyo costo superó los u$s47.100 millones según una estimación del Pentágono.
La victoria demócrata generó incertidumbre entre los inversores, que anticipan mayores controles sobre la inteligencia artificial, las criptomonedas y el sector financiero. Las bolsas internacionales alternaron subas y bajas ante la posibilidad de un bloqueo legislativo entre el Congreso opositor y el gobierno de Trump. Los futuros del S&P 500 retrocedieron un 0,5% y los del Nasdaq cayeron un 0,8%. En Asia, las acciones de SoftBank llegaron a desplomarse un 10% y las del fabricante japonés de chips Kioxia perdieron hasta un 15%. El bitcoin cayó un 2,79%, hasta los u$s75.666, mientras que el ether retrocedió un 1,9%. Los inversores temen que las diferencias entre Trump y el nuevo Congreso compliquen los acuerdos fiscales y comerciales.
