Bella Iannotta Vignette, estudiante de posgrado de la Universidad del Sur de Florida, participa en una expedición de 20 días a bordo del E/V Nautilus para explorar zonas abisales poco estudiadas cerca de Hawái.
Bella Iannotta Vignette creció en los Cayos de Florida, rodeada por el océano y acostumbrada a observar la vida que se desarrolla debajo de la superficie. Esa relación temprana terminó convirtiéndose en una carrera científica dedicada a estudiar ambientes marinos.
Ahora, como estudiante de posgrado de la Universidad del Sur de Florida, participa de una expedición de 20 días a bordo del E/V Nautilus. El objetivo es explorar sectores profundos del fondo marino que todavía fueron poco estudiados, especialmente en zonas remotas del archipiélago de Hawái y sus alrededores.
La investigación se concentra en campos abisales de nódulos polimetálicos, grandes extensiones donde interactúan procesos biológicos y sedimentarios que los científicos todavía buscan comprender. Allí podrían encontrarse organismos que aún no fueron identificados.
La misión también representa una oportunidad para avanzar sobre zonas donde las condiciones hacen difícil el trabajo científico. La presión extrema, las temperaturas cercanas al punto de congelación y la ausencia total de luz condicionan la vida y el acceso humano, en regiones remotas y poco accesibles, donde incluso los equipos especializados deben operar bajo condiciones exigentes.
De los Cayos de Florida al fondo del Pacífico
La cercanía con el mar durante su infancia despertó en Bella una fascinación que luego trasladó al ámbito académico. En la Universidad del Sur de Florida se especializó en ambientes abisales y comenzó a trabajar con la caracterización de hábitats y la identificación de organismos.
Antes de esta expedición, desarrolló experiencia en distintas zonas del Pacífico, donde participó en la recolección de muestras y en tareas de identificación taxonómica. Esa preparación resulta especialmente importante cuando las cámaras encuentran organismos que podrían no haber sido descritos anteriormente.
Una expedición hacia zonas poco exploradas
El E/V Nautilus estudiará dos áreas principales: crestas y montes submarinos del sector oriental del Santuario Nacional Marino de Papahānaumokuākea y hábitats de llanuras abisales ubicados al suroeste de las principales islas de Hawái.
A pesar de encontrarse dentro de una de las grandes áreas marinas protegidas del planeta, ambos sectores continúan siendo poco estudiados. Las enormes distancias, la profundidad y las dificultades técnicas explican parte de ese desconocimiento.
Para investigar esos ambientes se utilizan vehículos operados remotamente, capaces de descender a profundidades imposibles para un buzo. Sus cámaras registran imágenes y sus brazos permiten recolectar muestras con precisión, mientras otros sistemas elaboran mapas detallados del fondo.
Buscar especies donde casi no llega la luz
La expedición también incorpora un módulo de observación del fondo y un sistema de cámaras para estudiar corales de aguas profundas. Estos organismos crecen lentamente y pueden alterarse con facilidad, por lo que las herramientas permiten observarlos reduciendo la intervención.
Bella también participa en el programa Ocean Census, dedicado a acelerar el descubrimiento y la documentación formal de nuevas especies marinas. Su tarea incluye identificar ejemplares y colaborar con científicos que siguen las transmisiones desde tierra.
Cuando la expedición termine, las imágenes, muestras y datos continuarán siendo analizados. Algunas conclusiones podrían tardar años en publicarse, pero el registro obtenido permitirá ampliar el conocimiento sobre ecosistemas que todavía permanecen entre los sectores menos conocidos del océano.
